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jueves, 13 de mayo de 2010

Pasquier Rivero desde El Dia ofrece un irrefutable análisis de los millones que se farreó el MAS en cuatro años sobre los que tendrá que rendir cuenta

Daniel A. Pasquier Rivero - El Estado “Virtual” Plurinacional, reflejado en la CPE promulgada el 7 de febrero 2009, empieza a hacer aguas al confrontarse con el Estado “Real” Plurinacional, ese conformado por 37 naciones con culturas distintas y, sobre todo, por aquel Estado en formación durante casi 500 años que dio lugar a la República de Bolivia.
Quienes llegaron al poder se aprovecharon de las contradicciones en la propia sociedad boliviana, haciendo hincapié en la pobreza y la miseria de la mitad de la población, en los rasgos prominentes de exclusiones por razones de raza, género o pertenencia regional; aprovecharon una democracia todavía inmadura. Pero han pasado cuatro años repitiendo el mismo discurso, pero el cambio no llega. Se mencionan cifras históricas para todo, 3.500 MD (millones de dólares) de depósitos del público (al 31/3/2009) y 3.265 MBs (millones de bolivianos) en el sistema financiero, 41% y 1452% de incremento respectivamente en comparación a 2003. Cifras ciertas, pero también, que la pobreza, que había disminuido sostenidamente desde 1995, así como los índices sociales, se estanca, el desempleo aumenta y la informalidad vuelve a llenar las calles. Se tiene que recurrir a la complicidad del INE para manipular el costo de la canasta familiar, la tasa de inflación anual, para justificar el “buen momento” de la economía. El origen del dinero circulante no se cuestiona.
Los ingresos legales del Estado se multiplicaron en base al boom del precio de los hidrocarburos, el gas, los minerales, los productos agropecuarios, nuestras principales exportaciones y además, por el aumento del aporte impositivo a las empresas del rubro tras la readecuación de contratos. El problema sin embargo es otro. YPFB ha recibido desde 2006 más de 7.000 MD, y no hay emprendimientos de magnitud: para iniciar la perforación de un pozo tardan dos años con taladro alquilado; se hace alarde de terminar unos kilómetros de camino de tierra que llevan a una planchada “donde se iniciará…..”; se llena con información sobre apoyos a campeonatos de fulbito a nivel nacional, o inauguración de canchas en cada acontecimiento donde asiste el presidente. ¿Dónde está la plata?
La cuenta pendiente de las “nacionalizaciones” es de gran magnitud, miles de millones de dólares que tarde o temprano pagaremos, lo mismo da que sean petroleras, telecomunicaciones, mineras o generadoras de energía. ¿Se está guardando el dinero para cuando haya que cancelar o hay otra explicación que todavía el pueblo no conoce? ¿La cuenta con Venezuela? ¿Ayudas a algún país amigo? No serán Haití ni Chile, porque en ambos casos se hicieron aportes acorde a nuestra pobreza más que a la magnitud del desastre y la tragedia.
El Gobierno se comprometió en la organización e invitación a miles de personas a la Cumbre de los Pueblos sobre el Cambio Climático en Cochabamba, convertido en ejemplo de improvisación en tema tan importante para todo el mundo. La historia es conocida. No se escucharon los reclamos verdaderos de los pueblos; se tenía “el documento” para ir a otro show ante la ONU y lanzar el desafío, “o se salva el capitalismo, o se salva la madre tierra”. Faltó simplemente el ¡Ojo con no hacerme caso! Los entretelones que precedieron al evento están circulando gracias a una nota de un funcionario de nuestra Embajada en Washington: miles de invitaciones que no fueron ni contestadas, personalidades que no respondieron ni a llamadas al teléfono y sin embargo fueron nombradas y utilizadas durante la promoción del evento, la ausencia de científicos de renombre para, finalmente, terminar hablando contra los pollos y la Coca Cola mientras se servían en el campus de Tiquipaya.
Caranavi en apronte y el presidente a New York, ¿A quién sirve, o es que ya había dado la orden de acabar con el bloqueo? Ocurrió igual hace un año, cuando llegando a Caracas comunica que ha “instruido” acabar con la célula terrorista que duerme chuta y plácidamente en el hotel Las Américas. Es mala señal que el presi viaje cuando hay conflictos en el país. Sólo se distiende el conflicto cuando él instruye “abrir el diálogo”, sea en los Yungas o en Puerto Suárez. ¿Los muertos es el costo del protagonismo?
¿Será que los megaproyectos sufren atrasos por la misma razón? Porque no se encuentran razones valederas para que el Mutún no arranque, si es que la Jindal tiene la voluntad y los recursos; que todos los empresarios, privados y estatales, que han venido al país, mejor dicho, a La Paz, con el tema del litio, sean simples turistas, pues van y vienen a charlas que terminan en nada. Menos tiempo tardó la EXXON en decidir e invertir 41.000 MD en comprar la XTO sólo por el conocimiento para investigar y desarrollar gas no convencional, o para que SIDERESTE, empresa privada nacional, esté a punto de hacer realidad la industria del hierro en Roboré con una inversión de 500 MD o, para que la empresa privada en coordinación con el ministerio de educación en Chile hayan dotado de la infraestructura necesaria a 1.250.000 estudiantes afectados por el sismo del siglo, en 45 días, tiempo otorgado por el presidente Sebastián Piñera para resolver el problema.
¿Estamos condenados al fracaso, o simple incapacidad del gobierno para administrar el Estado? ¿La poca capacidad del sector privado?, “La amenaza del Estado Fallido”. Algo positivo es el reconocimiento público de que la corrupción ha minado al Estado. No sólo el presidente de YPFB lo dice, la Gallup International lo ratifica en su última encuesta de marzo 2010. Y el gobierno empieza a pedir ayuda técnica, capacitación, económica y financiera. De M.A. García, principal asesor del presidente Lula da Silva, “Ahora sabemos que, para desarrollar un programa de industrialización, Bolivia necesita de aportes. Eso nos fue dicho, eso nos fue solicitado”, pero para eso el gobierno debe fijar “demandas en la forma más precisa” (www.energypress.com.bo/12.04.2010).
¿Saldrá el EP de la trampa?

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