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sábado, 20 de agosto de 2016

nivel mundial la protesta de los discapacitados. llegó nada menos que a Ginebra donde reconocen su derecho a pedir un bono que les permita sobrevivir en condiciones dignas. El Dia relieve la noticia.

La protesta de los discapacitados ha llegado a esferas internacionales y nada menos que a Ginebra, donde acaba de realizarse la Sesión 16 de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad (PDC), organismo perteneciente e la ONU. La entidad ha cuestionado a las autoridades bolivianas por la “violencia y la represión” que se aplicó contra este sector que se movilizó durante varios meses exigiendo el pago de un bono de 500 bolivianos mensuales. En la reunión estaba presente la ministra de Justicia de Bolivia, a quien le pidieron el compromiso de escuchar las demandas de los discapacitados, que hace poco volvieron a sus casas con las manos vacías luego de permanecer durante varias semanas en vigilia en los alrededores de la Plaza Murillo, donde sufrieron todo tipo de represión.
“Quiero llamar la atención de la distinguida delegación del Estado parte, debido a que las carencias de recursos económicos que dificulta la implementación de los servicios básicos no deben ser nunca motivo para restringir los derechos de las personas con discapacidad. Particularmente cuando estas se manifiestan públicamente y demandan que sus derechos sean cumplidos”, fue la expresión de la relatora especial de Naciones Unidas para Bolivia, Silvia Quan-Chang.a
Fuente: eldia.com.bo

sábado, 13 de agosto de 2016

cuán acertado Iván al describir "el amor y el odio entre Gobierno y Cooperativistas" están hechos el uno para el otro. los mineros sacando ventajas siempre, sin ninguna ley que producir para su interés privado, el Gobierno apoyado en "la dinamita y los votos de estos ilegales" un verdadero problema para Bolivia

Los cooperativistas mineros, uno de los jinetes contra el neoliberalismo, como alguna vez los califico el actual Vicepresidente, han retornado con su estilo violento, agresivo, intolerante y radical, tan común a todos los movimientos sociales que fueron los que llevaron al poder a Evo Morales el año 2005. Cocaleros, cooperativistas mineros, regantes, movimientos sin tierra y juntas vecinales pusieron al país al borde de la confrontación, el caos, el miedo, el terror y la ingobernabilidad entre los años 2000 al 2005. Huelgas, marchas, bloqueos, toma de tierras, toma de empresas eran el pan de cada día. Entre 2000 y 2005 tuvimos cuatro presidentes que sucumbieron ante el poder intransigente de los movimientos sociales.

Bolivianos y bolivianas ya sea por admiración o por terror optó por darles la oportunidad de gobernar el país. Para su suerte, impensada hasta por los más lúcidos analistas, su ascenso al gobierno coincidió con una de las épocas más afortunadas en cuanto al precio de nuestras materias primas (gas y minerales). Entre el 2006 y el 20015 los precios de los minerales y del petróleo escalaron a niveles insospechados. Producto de este auge, el Estado boliviano administro mas de 160 mil millones de dólares en 10 años, cifra que representa lo que diferentes gobiernos administraron en cuarenta años anteriores. Bonanza total, felicidad total.

Dicen que con plata uno se vuelve inteligente, sabio, hermoso y hasta parece un dios del olimpo. Pues eso les paso a nuestros gobernantes. Ebrios de bonanza, acuñaron la evonomics como supuesto nuevo modelo económico, empoderaron a su impulsor don “superluchin” y cambiaron toda la nomenclatura republicana por un supuesto Estado Plurinacional. Toda ocurrencia que se les pasaba por la cabeza, sin pensar dos veces, sin valorar su sostenibilidad o utilidad, le metían no más. Así, endiosaron al líder, le compraron un súper avión y le hicieron, cual Tutankamon, su museo y sus palacios. Envanecidos de éxito vendieron al país y el mundo que las empresas estatales eran lo mejor que se había podido concebir. Así crearon empresas de todo tipo, desde las aéreas hasta las de papel.
Conflictos sociales, no les faltó, pero dada la bonanza, supieron vadear con éxito a través de ceder en los pedidos con cheques, proyectos, viajes y programas que chorreaban dólares. Para evitar demoras (procesos de control y fiscalización) en el cumplimiento de sus sueños, coparon todos los espacios (instituciones) de poder y los pusieron a su servicio. Así, no solo concentraron el poder económico, sino también el poder político e institucional del Estado.
Para rematar, vaciaron a la sociedad de valores. No importa si robas o delinques, lo que importa es si eres del partido de gobierno o no. Si no eres, eres vendepatria, conspirador, ladrón, criminal. El poder y estar cerca al poder, te libera de culpa. No importa de donde venga tu plata, lo importante es que seas del partido. Así, la coca del Chapare que, por propios informes oficiales va en 94 por ciento al mercado ilícito, goza de protección y buena salud, porque está en el poder. El Chapare que, antes de tomar el poder, bloqueaba al país una vez por mes, en estos 10 años ha mostrado una tranquilidad espectacular. Así uno se pregunta, ¿qué produce el Chapare que la ha convertido en una zona tan tranquila y prospera? Si hallamos respuesta a esta interrogante, no nos queda más que copiar el modelo. Aunque es justo reconocer que indígenas de la frontera Oruro-Potosi y habitantes de Barrios periféricos de El Alto, han pillado la formula y la están aplicando.

Pues bien, aquellos discursos de que estábamos blindados contra las crisis del capitalismo en extinción, no habían sido ciertos. Y el sapo que se convirtió en príncipe producto del beso de la bonanza en la exportación de nuestras materias primas, una vez pasado el hechizo del beso, se lo vuelve a ver en su real condición de batracio. La emergencia de los cooperativistas mineros, está desnudando, más allá de su brutalidad, las consecuencias de la década perdida. Cooperativistas y gobierno se conocen y quizá por eso hoy se odien tanto. Se miran al espejo y son tal para cual, los une el despilfarro y el haberse farreado la oportunidad de cambiar la matriz productiva, la oportunidad de diversificar la economía, la oportunidad de salir del circulo vicioso de las materias primas y, lo peor, no haber sentado en tiempos de vacas gordas, las condiciones para enfrentar el tiempo de las vacas flacas. Son tan iguales que se repelen y por ello no se cansaran en echarse la culpa.
Hace unos años Potosí era la ciudad con más autos Hamers per cápita de Bolivia. El costo de vida era uno de los más caros. Los espacios de diversión nocturna llenaron los bolsillos de colombianas y paraguayas que con gusto viajaban a las zonas mineras a recoger los dineros del caro placer. Los dueños de Boliches vendían no solo tragos nacionales, sino principalmente los internacionales de etiqueta y certificación.

Una oligarquía que daba migajas a sus “hermanos” cooperativistas nació y se empodero bajo el lema “uno para todos, todos para uno”, pero que en realidad solo fue “todos para uno”. Estos grupos oligárquicos, daban a sus hijos escolares recreos de hasta 100 bs por día. Fiestas patronales que eran verdaderos bacanales. En los cooperativistas, se resume no solo su tragedia, sino de toda la nación. En ellos no solo se ve al gobierno, su principal mentor, sino también a todos los bolivianos porque, una vez más, volvemos al punto de siempre: la frustración.

sábado, 6 de agosto de 2016

Susana incansable nos recuerda, merced a su lúcida memoria los episodios de horror y crimen que Evo Morales protagonizó en El Chapare. Vacaflor y la Ley de Imprenta y asuntos que Evo no quiere saber porque no le convienen.



Lo que el poder no quiere saber
Susana Seleme Antelo



“Lo que da miedo es un presidente que no sabe lo que tiene que saber, y no parece tener interés en aprender lo que no sabe”, es una frase dicha por el presidente de Estados Unidos de Norteamérica, Barak Obama. Razones sobran para aplicarla al presidente Evo Morales, porque tras 10 años de gobierno no sabe y no tiene interés en saber que en Bolivia está vigente la Ley de Imprenta de 19 de enero de 1925 y sus correspondientes Tribunales o Jurados. O peor aun, sabiéndolo, la ignora.
Esa ley protege a los hombres y mujeres profesionales del periodismo de los abusos y excesos del poder y de quienes lo ejercen,  siempre  impunes e inmunes  aunque cometan delitos de diversa índole, como no saber lo que deberían y tendrían que saber, respecto a las leyes amparadas constitucionalmente en el país. El artículo 1  de la ley que nos ocupa establece que “Todo hombre tiene el derecho de publicar sus pensamientos por la prensa, sin previa censura.”
La labor de informar y comunicar, de preguntar, de investigar y escarbar sobre lo que el poder político no quiere hablar, ni que se sepa, es castigada con juicios y procesos, pues el Poder Judicial está subordinado al  poder Ejecutivo. Es el caso del reconocido periodista Humberto Vacaflor, Premio Nacional de Periodismo 2009 y Premio Libertad de la Asociación Nacional de Prensa 2016, a quien Morales le ha abierto un proceso por difamación, pues recordó el asesinato de los esposos Andrade en el año 2000 en la zona cocalera de Chapare, amén de otros, todos macabros. ¿Quién o quiénes dieron la orden de matar a los agentes de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural, UMOPAR, en esos convulsos años 2000/2003 de erradicación de las hectáreas ilegales de la hoja de coca? Es el propio Morales quien los pone sobre el tapete,  convertidos en ‘muertos vivientes’ 16 años después. ¡Los teníamos olvidados! (Sobre el tema se puede ingresar a los siguientes links:  https://www.nadir.org/nadir/initiativ/agp/free/imf/bolivia/txt/2003/0723asesinatos.htm;  o www.los.tiempos.com.23/07/2003:  “Dos cocaleros confiesan asesinato de policías”
 o http://www.eldiario.net/noticias/2002/2002_01/nt020119/: “Por cada campesino muerto, habrá un uniformado muerto”:
Y habrá que aclarar que la “hoja sagrada” forma parte de un mito. Como casi todos, cubren con un velo impenetrable las verdaderas relaciones sociales y sustituyen la verdad por las apariencias, a través de una interminable repetición de estereotipos, a fin de arraigar la creencia que el poder necesita ‘hacer creer como verdad absoluta’.  Ese es el mito de la hoja de coca que, más que sagrada, es la materia prima de la mercancía cocaína y, de suyo,  de toda la cadena de producción capitalista ilegal-criminal de la droga, aunque forme parte de la inveterada costumbre de masticarla para evitar hambre, frío y cansancio, desde la época colonial.
Pese a los abundantes  testimonios de prensa sobre el brutal asesinato a los esposos Andrade, corroborados hoy por otras fuentes, Morales ha hecho caso omiso de la aplicación de la Ley de Imprenta en el caso de Vacaflor. Más bien recurre a una  ‘guillotina judicial’ en su contra. También desconoce,  o no quiere conocer, que la Constitución boliviana vigente,   en su art. 106 establece que el Estado garantiza la libertad de expresión, de opinión y de información; da derecho a la rectificación, a la réplica y a emitir libremente las ideas por cualquier medio de difusión, sin censura previa, acorde con el Art. 1 de la ley de Imprenta. La libertad de expresión, opinión e información, es un derecho fundamental e inalienable inherente a todas las personas y es requisito indispensable para la existencia de una sociedad democrática. De ahí la necesidad de precautelarla, como valor esencial e imprescindible en un Estado Constitucional y Democrático de Derecho. ‘Sin libertad de expresión, no hay  democracia’, que en la Bolivia de Morales está secuestrada por la violación sistemática a los Derechos Humanos, por la violencia de todo orden y por la corrupción en la administración pública central, devenida en sistémica.
Desde que Morales asumió el poder, enero 2006,  ha declarado que "Los medios de comunicación son mi principal oposición” y ha calificado a los/las periodistas como "pollos de granja”, "vuvuzelas”, "agentes de inteligencia”, “del imperio”, "cobardes” y "narcotraficantes” entre otras destemplanzas. Ellas hablan de su violento nivel emocional, demostrado desde que era dirigente sindical cocalero, sin que haya dejado de serlo. Es presidente de las poderosas 6 Federaciones del trópico  de Cochabamba, desde  hace 17 años, y también presidente de la ex República de Bolivia, hoy Estado Pluri de todo, menos democrático.
¿Será esa peculiar dualidad de funciones la responsable de los desentonados calificativos a la labor periodística? Poco condicen con su investidura como jefe de Estado. Le quedó muy grande el saco, tanto que al no bastarle las palabras para hostilizar a la libertad de expresión y de prensa,  echa mano del servil Poder Judicial, convertido en apéndice de su lógica de poder autoritaria y abusiva.
El caso de Vacaflor no es el único al que le corresponde la ley de Imprenta. A ella se acogieron los abogados del también periodista Carlos Valverde Bravo y sentaron jurisprudencia: el juzgado que vio el caso en Santa Cruz,  aceptó  que el juicio presentaba indebido procesamiento. En ese tenor, la denuncia se remitió al Jurado de Imprenta, único competente para conocer la materia. Esa es la instancia que le corresponde a Humberto Vacaflor. Ninguna otra, aunque se hagan los que no saben. 







lunes, 25 de julio de 2016

Carlos además de alto dirigente del MNR, fue ministro de Defensa, de tal modo que el tema que hoy trata, lo conoce bien. la forma cómo los seguidores de Castro y Chavez, han sometido a sus FFAA al precio de altas prevendas, cohecho, uniformes de todos los colores y muchas bandas y desfiles, además de jugos sueldos, en "asalariados del MAS" al que obedecen sin chitar...no se entiende que siendo Bolivia pacifista sus uniformados estén en una franca carrera armamentista y reclutando conscriptos pese a la oposición de su obligatoriedad, hoy fuera de vigencia en la mayoría de los países del mundo.

El control de la fuerza es una característica fundamental y una necesidad imprescindible de la dictadura, pues por su natural falta de legitimidad le permite tomar y/o mantener el poder, sostener la liquidación de los elementos esenciales de la democracia y someter al pueblo. Las dictaduras del socialismo del siglo XXI extendidas hoy en Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua presentan claramente esa característica porque han logrado que los ejércitos regulares, en lugar de ser organizaciones institucionalizadas en el marco del estado de derecho -fuerzas armadas de la nación- sean hoy solo el brazo armado de la opresión del régimen. En los países no democráticos los ejércitos no están al servicio de la nación ni del Estado, son las fuerzas armadas del régimen.
En el concepto de “estado de derecho”, que es uno de los elementos esenciales de la democracia, todos los poderes que conforman un estado y los individuos que los integran están sometidos a la ley, desarrollan su funciones y cumplen sus competencias de acuerdo al ordenamiento jurídico que tiene como fundamento la constitución y nadie puede estar por encima de la ley. Bajo este principio el rol de las fuerzas armadas se encuentra establecido en la constitución política y su subordinación al poder civil es una característica desarrollada en el marco de las leyes que conforman un sistema institucional para que sean la garantía de estabilidad y seguridad para el país, para sus ciudadanos y para los propios miembros de las fuerzas armadas que simplemente son parte del pueblo. No se trata de servir a un Gobierno o a un individuo, es el servicio al país por encima de gobiernos y personas.
En la historia de la destrucción de la democracia, el papel de las fuerzas armadas en el siglo XX ha sido el de actuar en beneficio propio estableciendo gobiernos militares conocidos como dictaduras militares, muy frecuentes en América Latina en tiempos de la guerra fría donde las dos potencias en contienda auspiciaron y sostuvieron dictaduras militares de izquierda y de derecha convirtiendo a los ejércitos en un aventajado instrumento armado en el juego político. Como consecuencia de ese proceso ha sobrevivido la dictadura castrista en Cuba que comenzó siendo guerrillera para terminar con los ejércitos del sistema, pero que ha desarrollado por 57 años un gobierno esencialmente militarizado, con ejércitos que son y están al servicio del régimen.
En la salvación y posterior expansión del castrismo desde 1999 a partir de su alianza con Hugo Chávez y el inmediato ataque contra las democracias en América Latina, el control y la deformación del rol de las fuerzas armadas comenzó en Venezuela aprovechando la condición militar del presidente y luego dictador Hugo Chávez que incluso cambió el nombre de la institución que hoy se denomina “Fuerza Armada Nacional Bolivariana” con el propósito de convertirla en su instrumento de fuerza. Además de la denominación, se puso en marcha el inmediato cambio de la “doctrina” para abrazar los conceptos castristas disfrazados de nacionalismo con el discurso “antiimperialista”; se integró el Gobierno con jefes militares, se otorgaron competencias civiles y políticas a personal militare, en suma se politizaron las fuerzas armadas y se militarizó la política, con resultados de sumisión en lugar de subordinación, altísima corrupción, vinculaciones al narcotráfico y absoluta destrucción institucional. Los militares venezolanos que defendieron su patria, su institución y su juramento fueron prontamente muertos, enjuiciados, perseguidos, encarcelados y exiliados, por eso muchos de los presos políticos de la dictadura venezolana son militares.
El proceso de cubanización dictatorial de las fuerzas armadas venezolanas se ha repetido en los países con gobiernos del socialismo del siglo XXI. En Bolivia Evo Morales en persona, para encubrir los crímenes que cometió en derrocamiento del gobierno constitucional en octubre de 2003, presentó juicio y manipuló –con sus fiscales y jueces- una sentencia contra los miembros del alto mando militar de 2003, hoy presos políticos; con esa señal de fuerza el líder cocalero devenido en capitán general siguió el camino de Chávez con la agenda castrista en el cambio de la doctrina de las fuerzas armadas “de la nación” por las fuerzas “del régimen” o “del jefe del estado”, al punto que hoy está listo para inaugurar su “escuela militar antiimperialista” que ha incorporado como parte del sistema de estudios de los militares que no podrán ascender del grado de tenientes sin cursar tal “entrenamiento”. Además de eso Morales no se descuida de perseguir y humillar a destacados militares como el Gral. Gary Prado que capturó al Che Guevara, mientras ha convertido en héroe al guerrillero sanguinario que invadió la soberanía boliviana y que mató decenas de soldados de la Patria.
La relación del Rafael Correa con las fuerzas armadas Ecuador han seguido la misma agenda y se encuentran en una fase en la que el jefe de Carondelet se ha visto en la necesidad de hacer purgas en los mandos tocando los beneficios económicos institucionales, pero el control del régimen no parece estar en cuestión. En Nicaragua, Daniel Ortega es prácticamente el dueño de un sistema militar cuya pertenencia al régimen no se discute. La característica adicional de esta “metamorfosis” de las fuerzas armadas por el socialismo del siglo XXI es la extrema corrupción que resulta indisimulable. Basta ver la penetración del narcotráfico, las compras y equipamientos militares convertidos en adquisiciones de materiales inservibles de alto precio, la necesidad de impunidad y la actitud de los mandos militares que sostienen a sus gobiernos dictatoriales por interés propio, la prebenda que los transforma de soldados en mercenarios. Sin duda hay militares de honor y disgustados con todo esto, pero hoy, estas son las fuerzas armadas –otrora de la Nación- convertidas en fuerzas de los regímenes dictatoriales.
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy

lunes, 11 de julio de 2016

no podemos quedarnos de brazos cruzados ante la ola de criminalidad que azota Bolivia, especialmente SC, donde al parecer vienen actuando bandas criminales ligadas al narcotráfico, con total impunidad. la ciudadanía está paralizada por tanto asesinato y pronto las reacciones se producirán en cadena, ojalá sin la efusión de sangre que causa tanto miedo

Meses atrás, en una confusa acción -hasta el momento no esclarecida en plenitud- cuatro ciudadanos extranjeros fueron acribillados por efectivos policiales en lo que se presentó como “enfrentamiento”, aunque surgieron dudas acerca de la verdad sobre el sangriento hecho, el que parece haber estado vinculado con el narcotráfico y presuntas actividades ilícitas de algunos policías. En la población fronteriza de San Matías y alrededores cada tanto se producen asesinatos a sangre fría, triste contrapartida de “ajustes de cuenta” entre mafias rivales. Las acciones criminales se ven facilitadas por la nula o escasa presencia policial en esa zona geopolíticamente sensible. Recordemos que se trata de uno de los “corredores” por donde transita la cocaína hacia el vecino Brasil y ultramar. El último de los crímenes en la región se cobró la vida de un adulto mayor ejecutado a sangre fría. El crimen quedará sin resolverse, tal como -con preocupación- podemos constatar ha sucedido en varios casos anteriores.
Recientemente se encontraron los restos atados, baleados y calcinados de cuatro personas. Estamos en presencia de otro ajuste de cuentas, esta vez ejercido con extrema crueldad. Una vez más surge el fantasma de las drogas ilícitas. En combinación con estos aberrantes hechos se ha mencionado la posibilidad de pugnas entre dos bandos por tráfico de estupefacientes e inclusive una posible afinidad de algunos policías con los delincuentes; se informó también que una de las hipótesis es que se trató de un “volteo” de varios kilos de cocaína que debían ser transportados a Chile.
Todo este horror cotidiano ya resulta intolerable. Es casi imposible vivir en una sociedad impregnada por el crimen organizado que actúa con impunidad y donde, para colmo, las reiteradas sospechas sobre posibles participaciones de policías deshonestos complican aún más la situación, al punto de generar elementos de inseguridad ciudadana de tal magnitud que directamente lindan con el miedo. 
Es hora de frenar la escalada. Si el Estado hasta el momento no puede hacerlo, ello prueba la existencia de elementos fallidos en su interior que deberán ser resueltos. Se precisa una fuerza de seguridad -nacional o internacional- de reconocida solvencia para evitar y prevenir la sucesión de crímenes. Claro que primero tendría que eliminarse su causa básica: el tráfico ilegal proveniente de Chapare, zona que destina más del 90% de su producción de hojas de coca hacia la cocaína, según lo han certificado varios y muy serios organismos internacionales.

lunes, 4 de julio de 2016

internet ha causado (está causando diríamos) un enorme potenciamiento de la democracia. opinar no es ya monopolio de los periodistas y político, todos podemos hacerlo, rompe internet los moldes tradicinales del poder, lo penetra, lo denuncia y desenmascara. las seudodemocracias tienden a esfumarse. El Dever. SC. J.O.

Es interesante ver cómo las nuevas tecnologías permiten que los añejos conceptos se remocen, el advenimiento de internet ha causado un enorme potenciamiento de la democracia. Incluso podríamos hoy volver a practicar la ‘democracia directa’ griega. Volver a la ‘ecclesia’ de Solón, en Atenas, para discutir problemas nacionales, esta vez por intermedio de comunidades virtuales. Internet también revolucionó y democratizó las comunicaciones. La clásica fórmula emisor-receptor dejó de ser unidireccional para volverse multidimensional. Ciudadanos que antes eran simples receptores pasivos pueden hoy responder y opinar. El periodismo dejó de tener el monopolio de la información, aunque se incorporó versiones digitales.

Aparecieron blogs, Twitter, Facebook, YouTube y otros servicios que podemos ver en cualquier parte del mundo, haciendo realidad la ‘aldea global’ de Marshall McLuhan. Hoy las redes sociales son esa aldea, donde las fronteras nacionales carecen de sentido. La llegada de internet posibilitará la aparición de un ‘nuevo tipo de democracia’, una combinación de la democracia directa griega, en la que los propios ciudadanos tomaban las decisiones nacionales, y la democracia representativa, en la que estas decisiones las toman autoridades elegidas por voto popular. La idea es utilizar el internet para consultar al pueblo las grandes y medianas decisiones que hagan a la vida nacional. Planteo realizar ‘referéndums virtuales’ cada que el caso lo amerite. Esto permitirá materializar la esencia de la democracia: “Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos”. 

¿Por qué solo las autoridades electas –y las designadas a dedo– tienen que ser las únicas que tomen decisiones? ¿No es este monopolio el causante de la egolatría de los gobernantes, que se creen nuestros ‘patrones’? ¿No es este monopolio el causante de la corrupción pública desenfrenada y grosera? Es imprescindible destacar que esta sugerencia solo es válida para naciones con ‘democracias verdaderas’, pueblos con cultura democrática y gobiernos decentes. Las ‘seudodemocracias’ no son aptas para esta democracia del tercer milenio

viernes, 17 de junio de 2016

Alvaro Puente desde El Deber, lanza un agrio reproche al MAS que engana a SC en materia de salud, que dice tanta mentiras que nadie le cree. vivir bien, es ante todo conservar la vida, cuidar la salud y un buen servicio de salud, simplemente no existe, si acaso no recurre a una "clínica privada" como lo hizo Evo Morales.

Retumbaba en el país el anuncio solemne del Gobierno. Ofrece cerca de mil nuevos cargos para el servicio de salud. Parece un esfuerzo increíble. Qué exceso de generosidad. Lo contaban como si fuera más de lo que nadie pudiera pedir. Del total, a Santa Cruz le corresponden 101 ítems. Solo tres son médicos. ¡Se pasaron! ¿Sabe usted cuántos cargos nos faltan? Aquí necesitamos más de 10.000 nuevos ítems y solo nos han dado 101. De cada 100 que necesitamos, viene de camino solo uno. No es ni un remiendo a nuestra miseria. Es una burla, una broma de mal gusto, después de diez años de olvido total de esa terrible necesidad.

¿Qué hace el presidente construyendo escuelas y colegios en cientos de municipios? No le corresponde. Es obligación y tarea de los alcaldes, y la cumplen bastante bien. El tema es que regalando mil escuelas hay mil inauguraciones, mil fiestas, miles de horas de propaganda en canal 7, mil discursos de autobombo, mil cántaros de chicha y mil borracheras que se recordarán en los mil pueblos. Su obligación son los sueldos de salud, pero solo dan para una noticia. No son propaganda electoral. ¿Qué hace el presidente organizando el transporte urbano o el interurbano? No es su responsabilidad. Es tarea de alcaldes y gobernadores. Pero en un teleférico se puede poner fotos del presidente en cada canasta, se pueden hacer mil pancartas, se hacen reportajes. En cambio, nadie nota que funciona bien el sistema de salud. No da votos para otro referéndum. El tren cruceño dará para toneladas de mixtura, para orquestas y fuegos artificiales, para discursos larguísimos que repetirán obligados radios y canales. Los médicos solo curan. Las enfermeras solo calman el dolor y consuelan. Sus sonrisas no son propaganda del MAS.

Señores gobernantes todopoderosos, el vivir bien que ustedes anuncian, antes que nada supone que conservemos la vida. Si nuestra sociedad nos permite cuidar la salud y la felicidad, sin querer tendremos la gratitud más grande. Tendríamos más reconocimiento que el que provocan todos sus discursos de falsedades y de rencores. El bienestar profundo de sentirse bien tratado produce más alegría y bienestar que todas las horas de borrachera. Si les importáramos, hace años se hubieran ocupado de darnos un servicio de salud que nos cure y nos trate con calidez, nos darían escuelas que formen de verdad a nuestros niños, tendríamos una Policía correcta, tendríamos jueces honrados. Si hubieran hecho algo de lo mucho que nos prometieron, tendríamos todos una salud como la que Evo Morales tuvo que buscar en una clínica privada