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domingo, 22 de agosto de 2010

Evo se ha creado un rompecabezas, un laberinto del cual le será muy difícil salir. opina El Edia de SC

El Presidente ofreció una prolongada conferencia de prensa, el pasado jueves y respondió a cada una de las casi treinta preguntas que le hicieron los periodistas. Estaba ansioso y pedía que no lo interrumpan. Quería hablar. Había tantas cosas acumuladas, desde el tema del alemán Dirk Schmidt, pasando por Potosí, el pedido de renuncia de ministros y por supuesto, los incendios que agobian a siete departamentos del país. Era como si estuviera en un laberinto del que sólo se puede salir con una palabra mágica: “conspiración”.
“Traidores”, “conspiradores”. Finalmente el presidente no ha encontrado otra respuesta para definir el paro de 19 días de Potosí, conflicto que lo ha dejado muy afectado (“antes no protestábamos así, nunca quemábamos banderas ni muñecos representando al presidente”, ha dicho). Ni la catarsis a la que se ha sometido estos días con el derrocamiento del alcalde potosino, René Joaquino, el arresto del jefe municipal de Warnes y el acoso a los gobernadores de la oposición, le ha ayudado al Primer Mandatario a salir del estado de shock causado por conflicto más importante desde el 2003.
A juzgar por las palabras del Presidente, el país sigue en la misma situación que el 2008, el año más duro desde que asumió el poder y todavía falta mucho para ingresar a la etapa del “cariño” que prometió el pasado 6 de agosto. Cree que los potosinos y ahora también los campesinos de La Paz, que le exigen que eche a por lo menos cinco de sus ministros, han asumido la misma actitud que las regiones de la Media Luna, donde puso a raya a la oposición regional a punta de persecución, acusaciones y leyes que institucionalizan los derrocamientos. Tumbar a René Joaquino y comenzar a hablar de conspiración en el departamento que lo apoyó con más del 70 por ciento en las elecciones, lo coloca en una tarea mucho más delicada.
Desentenderse de los indígenas del oriente boliviano fue un trámite menor para el Presidente, pero podría no resultarle tan fácil darle la espalda a los originarios y campesinos del Altiplano, que están amenazando con cercar la ciudad de La Paz si el Gobierno no accede a sus demandas. Evo Morales les advierte a los sindicatos en apronte que no pierdan el tiempo, porque no va a hacer cambios en su gabinete. A los dirigentes les deben sonar raras esas palabras después de haber escuchado tantas veces que este Gobierno les pertenece a los movimientos sociales. El Primer Mandatario ha afirmado que sólo va a botar a los ministros que estén ligados a la corrupción, aunque no dice nada de la calidad de la gestión, factor que parece estar generando el descontento.
Por último, el laberinto parece habérsele complicado también dentro de casa. Por primera vez, el presidente admite que al interior del Gobierno hay “infiltrados” (en esa categoría colocó al alemán Dirk Schmidt) y que también hay políticos de la derecha que cumplen funciones en el Estado Plurinacional. Un senador del MAS cree necesario iniciar una purga, aunque todo indica que la depuración ya empezó y no precisamente en la orientación de la que habla Evo Morales. Todo indica que el laberinto tiende a complicarse aún más. Pese a todo, el Presidente prefiere irse de viaje y dejar el diálogo para su vuelta.

El Presidente ve conspiradores por todos lados. A Potosí le han seguido las protestas en Oruro y entre los campesinos de La Paz.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Saludos,
Interesante el articulo referido a lo que pasa en nuestro querido pais. Quisiera coordinar articulos con tu persona, referentes al liderazgo de Rene Joaquino y Alianza Social.
Un abrazo.
Atte
Paulino Mamamani
Juventudes AS La Paz - Bolivia
www.alianzasociallapaz.blogspot.com
www.renejoaquino.com
germany_mch()hotmail.com