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martes, 17 de agosto de 2010

en un gesto inédito y solidario las organizaciones de El Alto apoyaron a los potosinos y pidieron al Gobierno de Evo solucionar el conflicto


¡Apoyamos reclamos del pueblo de Potosí!

Durante 2 semanas el pueblo del Departamento de Potosí ha bloqueado las rutas, realizó una huelga general, ha hecho las movilizaciones más grandes de los últimos años en el Departamento y han paralizado las actividades en las minera de plata y zinc San Cristóbal de la Sumimoto, y San Bartolomé, de Coeur, y Porco, de Glencore, Estas acciones en respaldo a reclamos postergados del pueblo potosino.

En estos momentos se ha iniciado una negociación con el gobierno nacional, que sólo fue posible por la firmeza del pueblo potosino que se negó a levantar las medidas, como le exigía el gobierno antes de negociar.

Qué pide el pueblo potosino

la creación de una prometida fábrica de cemento en Coroma, la delimitación de las comunidades de Quillazas (Oruro) y Coroma (Potosí), ambas con yacimientos de piedra caliza, oro, litio, cobre y uranio, una fábrica para industrializar esos minerales, poner a funcionar la planta metalúrgica de Karachipampa, la construcción de un aeropuerto, la preservación del Cerro Rico de Potosí (agujereado internamente por incontables concesiones mineras) y la construcción de carreteras.

¿Quién es “de derecha”?

No son pedidos caprichosos ni, menos, “de derecha”, como pretendió hacer creer el gobierno de Evo. El reclamo se sintetiza en la “industrialización” tantas veces prometidas en los discursos de Evo Morales, para tener trabajo digno que les permita alimentar a sus familias. ¿Es esto un reclamo derechista?

Con razón un delegado de Potosí les contestó, en el debate televisado, a los ministros del gobierno nacional: “ustedes son los derechistas, díganme sino que medidas socialistas han tomado”.

Dicen que hay sectores de derecha de Potosí en el COMCIPO, el comité que organiza la movilización. Pero esto no invalida el justo reclamo popular, indudablemente apoyados por la inmensa mayoría del pueblo potosino, incluyendo los campesinos, y también al gobernador del MAS. Recordemos que en diciembre pasado un 80% votó a Evo en Potosí.

Esta acusación de “derechista” es ya un lugar común que el gobierno utiliza para todos los movimientos de reclamo social. Intenta así confundir a sectores populares utilizando el legítimo odio a la vieja derecha que gobernó el país hasta el 2005 y enfrentar a otros sectores del pueblo boliviano con el pueblo potosino.

5 siglos de saqueo y explotación

Los reclamos del pueblo de Potosí vienen de una región históricamente saqueada, desde la primera colonización española que tuvo su centro precisamente en la plata que había en el cerro rico, extraída con el trabajo esclavo hasta la muerte de millones de indígenas. Esta plata fue base fundamental de la riqueza de España y de Europa. Luego fueron todas las riquezas minerales extraídas también con la explotación brutal de los trabajadores mineros y que sólo beneficiaron a una pequeña oligarquía y otra vez al imperialismo. Potosí quedó como la región más pobre, un 80% de pobreza, y más contaminada del país, con desocupación masiva, con sus habitantes obligados a migrar para trabajar en condiciones muchas veces de semi esclavitud en Chile, Argentina o Brasil, o a pedir limosna en La Paz o Cochabamba.

¿Adonde están los cambios prometidos?

Es entonces totalmente lógico que después de 4 años y medio del gobierno del “cambio”, cuando le dieron a Evo más del 80% de los votos para que tuviera los dos tercios y que “ahora sí” se puedan hacer los cambios. Pero no se hacen.

A comienzos del 2007 Evo Morales dijo que iba a ser ese el año de “nacionalización de la minería”. Luego no habló más del tema. Por el contrario se desarrolló el enorme yacimiento de la San Cristóbal de la Sumimoto, que no deja prácticamente nada al país ni al Departamento. Según dijo el ministro de minería José Pimentel, Sumimoto gana en San Cristóbal 1000 millones de dólares al año y sólo tributa 35 millones, y además no paga la enorme cantidad de agua que utiliza. Desde La Protesta reclamamos la nacionalización sin indemnización de la San Cristóbal y de todas las propiedades y yacimientos de las transnacionales mineras que ya han saqueado durante décadas a Bolivia. Con las transnacionales dominando la minería, los hidrocarburos y los bancos no puede haber industrialización y desarrollo nacional de Bolivia, ni el fin de la pobreza. Expropiándolas habrá recursos para la industrialización reclamada.

El gobierno de Evo considera “socias” a las transnacionales, mientras se niega a dar aumentos salariales, una ley de pensiones con aporte patronal, se negaba a considerar los reclamos de autonomía con fondos propios de la CIDOB (indígenas de oriente) y ahora los reclamos justos de Potosí

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