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lunes, 17 de agosto de 2009

El ministro de Economía y Finanzas nos cuenta un cuento chino y hace chistes de mal gusto. Dante Pino que el neoliberalismo nunca fue tal en Bolivia

En una interesante entrevista publicada en Hidrocarburosbolivia.com el Ministro de Economía y Finanzas Publicas, nos explica el modelo económico del gobierno. Se llama modelo social, comunitario, productivo. Dice que es la alternativa al modelo neoliberal, al cual se lo está desmontando. Y anuncia que este modelo estaría quitando el poder que les otorgó a los empresarios, el otro modelo.

Me pregunto qué poder les confirió a los empresarios nacionales, el neoliberalismo. En el proceso de la capitalización estuvieron fuera. En la competencia por el mercado interno y externo tuvieron que trabajar por cuenta propia, en la apertura de mercados externos dependieron de su propia capacidad de acción y gestión empresarial. Durante todo el proceso se quejaron de la irrestricta apertura del mercado a las importaciones y aprendieron que es mejor ganar menos pero vender más y sobre todo regular muy bien sus costos de producción.

El neoliberalismo no fue recibido con beneplácito por la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, aunque al final, tuvieron que aceptar que ser empresario es depender de uno mismo y no del Estado. Además de ello, el Estado nunca dejó de darles subvenciones importantes como el de la gasolina y el diesel.

Por eso creo que al final del día, si es este ese final. El neoliberalismo en Bolivia nunca fue tal. Siempre estuvo el Estado participando de alguna manera. Y en ningún momento del proceso se liberó la economía de su tutela. Por eso el señor Ministro peca de exceso al tratar de contarnos un cuento que no es verdad.

Lo curioso, llamativo, exótico del pensamiento del Ministro es que afirma que el Estado es ahora el motor de la economía, al cual debe engancharse la actividad privada. Otra afirmación absurda. Nunca la actividad privada fue el motor de la economía. El Estado en Bolivia siempre ha intervenido de una u otra manera las actividades productivas privadas, lo cual ha tenido como resultado el crecimiento famélico del aparato productivo nacional.

Y por supuesto que el Estado sí fue el motor de la economía durante 25 años, al final tuvimos empresas estatales agotadas, mal administradas, que produjeron déficits fiscales imposibles de sustentar, atraso tecnológico y ausencia grave de competitividad externa.

El empresariado es malo –según el Ministro– para ser el motor de la economía, pero es el que debe –en su contradictoria premisa– ser el que genere empleo. El señor Ministro quiere tener un Estado motriz pero sin responsabilidades sociales y un sector empresarial privado enganchado a su cola, y con la responsabilidad de generar empleo. Esto en buen romance significa que quieren usar el Estado para acrecentar la burocracia, que es empleo no productivo y pretenden ser productivos con la actividad privada o a costa de ella.

Y no es algo que no esté sucediendo ahora. El Estado gasta mal y reclama mayor producción al sector privado. El modelo social y comunitario viene a ser un chiste de mal gusto. Todo el poder para el Estado y toda la responsabilidad social para el sector privado.

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