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miércoles, 20 de noviembre de 2013

esencial cuestión plantea El Dia. qué ganó Bolivia peleándose con EEUU por seguir a Chávez? qué ganó con Chile? Venezuela nunca dejó de entregar petróleo al Coloso y Chile ahora nos vende diessel para salvar nuestros apuros. y el tema del MAR, otra vez en veremos.

Existe una muda alegría en el Gobierno del MAS por la contundente victoria de la socialista Michelle Bachelet en las elecciones chilenas y no son pocos los que anticipan el retorno de la política de arrumacos que prevaleció en el periodo 2006-20011, cuando la mandataria engatusó con sus encantos a la diplomacia boliviana, que justo cuando se iba y le entregaba el mando al derechista Sebastián Piñera, se dio cuenta de que todo había sido un engaño y una trampa y que jamás hubo voluntad de diálogo sincero sobre el mar.

Existen claras evidencias que Bolivia se dejó seducir voluntariamente, simplemente por cuestiones políticas, por seguirle la corriente a la tendencia ideológica que se imponía en el continente, con Chávez y Lula marcando el paso de lo que debían hacer y decir los gobiernos satélites. Y obviamente nuestras autoridades volvieron a los encontrones históricos con Chile por las mismas razones, es decir, porque había que atacar a régimen contrario. Eso fue lo que nos llevó a desempolvar los viejos discursos, las antiguas arengas y lanzarlas en cuanto foro y oportunidad se presente. Eso fue también lo que nos ha conducido a La Haya, a realizar un planteo muy serio, arriesgado y tal vez definitivo para la histórica reivindicación boliviana.

No hay necesidad de hacer ninguna apuesta por un retorno del acercamiento entre ambos gobiernos y menos por un bajón en el tono del discurso boliviano relacionado con el mar; incluso algunos dan por descontado que Bolivia archivará los trámites que inició en Holanda, algo que llegaría al colmo de la sumisión nacional a los intereses políticos extranjeros, que supuestamente coinciden con los nuestros, aunque nadie ha visto todavía los frutos más allá del respaldo a un partido en funciones.

Si Bolivia procediera de la forma que se anticipa, estaría actuando sobre aviso, pues la propia Bachelet ha reiterado una y otra vez que su posición en relación a la demanda marítima es exactamente la misma que la propuesta por Piñera, porque aquello es una cuestión de Estado.

Pero lamentablemente Bolivia no aprende en eso de actuar siempre sometido a las determinaciones ajenas. Nuestro país dejó de venderle gas a Chile porque tanto Brasil como Venezuela salieron al cruce de ese proyecto, porque atentaba contra sus intereses. ¿Qué ganó Bolivia? Resulta que hoy es justamente Chile la que nos ayuda a paliar la escasez de combustibles líquidos que se agudizó desde que los bolivianos nos disparamos un tiro en el pie en el plano energético.

¿Qué hemos ganado con seguirle los pasos a Venezuela, al pelearnos “a muerte” con Estados Unidos, destruir los mercados y someternos a sus planes económicos y políticos? ¿Acaso los venezolanos dejaron de venderle una gota de petróleo a los norteamericanos? Mientras tanto, nosotros hemos perdido ventajas arancelarias, hemos retrocedido varios puestos en el mapa energético sudamericano y por si fuera poco, marchamos hacia el desastre en materia de inseguridad y narcotráfico, porque así lo dicta la geopolítica chavista, cómplice de las FARC y de otros negocios oscuros.

Es obvio que la inconsistencia boliviana, la incoherencia y su falta de aplomo como país digno y soberano (valores que no aparecen todavía) no sólo nos perjudican económicamente, sino que dañan la imagen del país y del Estado, atentan contra su buena fe y la posición que podría aspirar a ocupar en el contexto internacional.
Bolivia no aprende en eso de actuar siempre sometido a las determinaciones ajenas. Nuestro país dejó de venderle gas a Chile porque tanto Brasil como Venezuela salieron al cruce de ese proyecto, porque atentaba contra sus intereses. ¿Qué ganó Bolivia? Resulta que hoy es justamente Chile la que nos ayuda a paliar la escasez de combustibles líquidos que se agudizó desde que los bolivianos nos disparamos un tiro en el pie en el plano energético.

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