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miércoles, 13 de marzo de 2013

Karen Arauz se refiere a Maduro que autoproclamado candidato sucesor de Chávez no tendrá dificultades en acceder al poder, aunque la economía se va a pique, y las improvisaciones y falta de planificación han hecho de la archimillonaria del Caribe una sociedad imprevisible contando aún con "poder paranormal"


PODER PARANORMAL

Gran parte del mundo ha estado observando a Venezuela y el desarrollo de los acontecimientos desde que, a pesar de conocer su precario estado de salud, Hugo Chávez se presentara a las elecciones de octubre de 2012 en una demostración inequívoca de su convicción mesiánica. Decidió trascender a la muerte a cualquier costo traspasando el poder político a su delfín, el escogido.
Encontró en el  trabajador transportista el ideal para hacer su apuesta, pues el moldeado de su lealtad y  veneración incondicional fue un trabajo de filigrana política. El gran ego de Chávez, no le hubiera  permitido  jamás el surgimiento de algún otro seguidor que tuviese luces propias y pudiera opacar el brillo oropelero de su paso por la tierra.  El inmenso giro que tomó su vida y la realización de sus más locos sueños al lado de su Comandante, hizo de Maduro la persona perfecta para garantizarse el endiosamiento de su imagen, la perpetuación de su nombre y de su pretendida revolución.
 El que no tenga pasta de líder capaz de ensombrecer su recuerdo al menos por un tiempo, no es óbice para que fiel a su entrenamiento, pueda vociferar la retórica aprendida y sensibilizar al pueblo doliente de impecable manera. Como la Constitución venezolana ha pasado a ser parte del anecdotario de su también extinta vida institucional, ningún escollo se otea en el horizonte para que Chávez desde el más allá, no esté sonriendo satisfecho de verse homenajeado por el pueblo, arengado por el hábil Maduro.
El Presidente "encargado" como si de un furgón se tratara su República, en las últimas horas ha oficializado su candidatura. Lo de encargado -folklore aparte-, es sin duda un apelativo correcto. Porque ni Chávez juró a un nuevo período constitucional, ni mucho menos se podría llamar presidente constitucional a Maduro. El 14 de abril, día fijado por el Tribunal Electoral ha sido denominado por él mismo como el "día de la resurrección". Prueba contundente que Chávez no se equivocó en su elección. Con notables dotes histriónicos , su encendida perorata  autoproclamándose "hijo de Chávez" me trae a la memoria a Kim il Sung y su vástago hoy en función Kim il Un quien resultó ser un digno heredero sobre todo en la consistencia violatoria de todos los derechos del pueblo.
Es verdad que Chávez Frías tuvo la capacidad de vender la ilusión de que empoderando a los sectores marginales de la población, por arte de magia, se les cambiaba sustancialmente su calidad de vida. Pero eso puede no ser excesivamente malo, todos necesitan una ilusión aunque se presienta que la manipulación está siempre presente y la realidad es demasiado dura para querer enfrentarla.
Los hospitales públicos en la archi millonaria Venezuela, están desprovistos de material básico. Con la cantidad de recursos que en chorro ingresa a las arcas públicas diariamente y catorce años de un gobierno sensible y apegado a los pobres, se debiera contar con instalaciones hospitalarias dignas de los países nórdicos.  El asistencialismo es exactamente eso. Un pozo profundo por el que se escapan los recursos en actos de la más pura demagogia pero que obtiene dependencia y asegura lealtades. El administrador de la economía venezolana, sólo ha anotado el haber en el libro de contabilidad. El debe, será una de las herencias más onerosas que los ciudadanos venezolanos tendrán a su cargo ineludiblemente en cuanto el precio del petróleo baje y el torrente se estreche. Un  verdadero nuevo rico. Chávez no ha creado nada que pueda diversificar la economía que haga accesible la prosperidad y la creación de riqueza sustentable. El desarrollo de su industria es inversamente proporcional al discurso, importa hasta agua embotellada.
No sorprende que en este período la criminalidad traducida en homicidios haya subido de un 22% a un 74%. Como en algunos otros países de su "eje", sólo un mínimo (11%) de casos han merecido condenas. Es que los jueces andan muy ocupados, buscando las figuras legales aptas para acallar a aquellos que se oponen a ciertas administraciones.
Inevitablemente las futuras generaciones y la  historia le reclamarán al embalsamado líder venezolano, el haber destruido consistentemente la institucionalidad. Aunque exhibido por los años por venir en su urna de cristal, el desencanto llegará cuando se tome conciencia que la destrucción de la iniciativa privada así como la cooptación de los medios de comunicación, no ha sido ni siquiera por razones ideológicas. Simplemente porque el ejercicio del poder -cualquiera su índole., sólo debía provenir de él y en función de él.
Chávez  vivió para copar horas de televisión, fungiendo de vengador justiciero contra el imperio en defensa de su soberanía nacional. Pero nunca dijo que sólo para ser remplazados por otros menos glamorosos y de bastante más oscuras intenciones como los iraníes y los rusos.  Ni hablar de los cubanos que surgieron como hongos por todo ese país y en todas las esferas.
Poco probable que Maduro no sea electo presidente el 14 de abril. Las cosas "se han dado"  de tal modo, que el voto póstumo está garantizado. Tanto como el Tribunal Electoral. Sólo queda esperar que este culto en el que están inmersos, no desborde haciendo que la sangre llegue al río.
Karen Arauz


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