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martes, 16 de abril de 2013

Radio Fides reproduce los principales artículos sobre "la masacre del hotel" como hoy, que nos presente a "los huéspedes del hotel" uno de los dos sobrevivientes recibió 7 disparos "no hubo fuego cruzado"


La noche del miércoles 15 de abril a pocas cuadras de la plaza central de Santa Cruz de la Sierra, cinco extranjeros que estaban alojados en el cuarto piso del Hotel Las Américas se retiraron a sus habitaciones para descansar tras conversar por unas horas, era primavera y hacía calor en la capital cruceña, uno de ellos era Eduardo Rozsa Flores, estaba a horas de perder la vida.

Rozsa Flores se despidió de sus compañeros y se fue a dormir, ese momento no sabía que sus horas estaban contadas y que pronto escribiría, con su propia sangre, una de las páginas más polémicas de la historia boliviana.
se ve la fachada del Hotel donde fueron asesinadas 3 personas. 16 abril 2009

Junto a él estaban alojados el húngaro-rumano Árpad Magyarosi, el irlandés Michael Martin Dwyer, que al igual que Rozsa perdieron la vida durante el operativo, además del húngaro Elod Toasó y el boliviano- croata Mario Tadic, que fueron arrestados durante la acción policial y hoy son sometidos a juicio en el proceso denominado terrorismo.

Ese 15 de abril el país estaba conmocionado con la noticia del atentado a la casa del Cardenal Julio Terrazas, poco después de la media noche un artefacto desconocido había explotado en su residencia, cuando él no estaba presente. Este hecho sería fundamental para lo que vendría a continuación.

La versión oficial señala que una unidad especializada de la desaparecida Unidad Táctica de Articulación Reacción y Control de Crisis (UTARC) ingresó a las 04:30 a.m. del 16 de abril a las habitaciones de los cinco extranjeros y que estos reaccionaron usando armas por lo que se produjo fuego cruzado, en el enfrentamiento tres de ellos, Rozsa, Dwyer y Magyarosi, fueron abatidos.

¿Hubo fuego cruzado?

Según un estudio forense realizado en Hungría en base a una necropsia realizada al cuerpo de Árpad Magyarosi y en base a las fotografías del operativo en el Hotel Las Américas, se logró reconstruir la escena de muerte del ciudadano húngaro.

Según el reporte, reproducido por la agencia húngara MTI, luego que Magyarosi se rindiera a la policía le dispararon siete veces, no tenía rastro alguno de pólvora, es decir él nunca disparó, tenía las manos levantadas cuando recibió los impactos de bala y ninguno de ellos fue mortal, es decir que no perdió la vida durante el operativo.

El examen forense realizado en Hungría reveló además algo inquietante, la vida de Magyarosi pudo ser salvada, no falleció por hiovolemia, como señala el informe oficial sino por asfixia, se atragantó con su propia sangre.

En el caso del irlandés Martin Dwyer, otro informe forense realizado en Irlanda, determina que este murió por un  solo proyectil que le impactó en el corazón, una bala explosiva que le destrozó las entrañas. Además la pericia balística precisó que se le disparó desde un ángulo superior por alguien de pie, lo que hace presumir que estaba en la cama o en el piso, y que no estaba en posición de ataque.

Eduardo Rozsa Flores, que fue enterrado en Santa Cruz, fue el único al que no se le hizo una autopsia independiente, fue enterrado unos días después con sencillez y no se sabe a ciencia cierta si es que él atacó a la Policía cuando esta intentó aprehenderlo.

¿Por qué se actuó con tanta violencia?

El fiscal Marcelo Soza declaró ante la comisión multipartidaria del Congreso que investigó este caso en 2009 que la Policía se presentó en el lugar con el objetivo de aprehender a los cinco sospechosos “pero éstos, por la peligrosidad y la gravedad de los delitos cometidos intentan hacer uso de sus armas de fuego y resistir al arresto, viéndose los policías en la necesidad de hacer uso de las armas de reglamento, llegando a abatir a los tres fallecidos lamentablemente”.

Si hubo un ataque de parte de los sospechosos esto significa que ellos iban armados y así lo ratificó el propio fiscal que además pone el segundo escenario de aquellas horas decisivas: el stand de COTAS en la Fexpocruz.

“Evidenciándose la existencia de armas en las habitaciones y por información de los detenidos anoticiados de la existencia de más armamento, efectivos policiales “(…)se trasladan al stand de Cotas, como ellos (refiriéndose a los detenidos) tenían el acceso a esos predios, ya que el stand de Cotas era el centro de operación de estas personas, ingresan y encuentran distinto material explosivo, armas y otros efectos importantes”, señala Soza.

En noviembre de 2009 aparece un video sobre el operativo en el stand de COTAS, en él se ve la incursión de la UTARC, una conversación entre dos efectivos hace presumir que se sembraron pruebas, otro video similar circuló sobre el Hotel de Las Américas, ambos desestimados por el Ministerio Público.

Las armas que fueron incautadas nunca fueron registradas y figuran entre las piezas desaparecidas de la disuelta UTARC, se sabe que al menos dos de ellas tenían registro del Ejército.

¿Se pudo montar la escena de enfrentamiento en el Hotel Las Américas?

La suspicacias en torno a un posible montaje del caso terrorismo resurgieron tras aparecer una serie de audios en los que se escucharía al fiscal Marcelo Soza revelando que en verdad se sembraron pruebas y que nunca hubo enfrentamiento en el Hotel Las Américas, sino que se trató de un ajusticiamiento.

“Boris y Denis saben pues todo, hermano. Saben de las armas del hotel (Las Américas), saben del tema de balística, ¿te acuerdas? Cuando fue el Toro (coronel Jorge Toro, perito en balística de la Policía boliviana) carajo y aquí, pum, pum, pum, ya están los agujeros de bala. Así han hecho, como si hubiera cruce de fuego, hermano”, se escucha en la grabación.

El fiscal Marcelo Soza ha insistido en que no es su voz la que se escucha en estas grabaciones, a pesar que existen dos peritajes internacionales que lo confirman, la Fiscalía inició una investigación al respecto pero aún no se sabe si se le hizo un examen pericial a las dos grabaciones, que podrían confirmar las peores sospechas.

El 16 de abril de 2009 a las 14:00 aproximadamente, se hace presente la FELCC (especialistas en escena del crimen), junto al Fiscal Marcelo Soza, para realizar el registro del lugar de los hechos, sobre el que más tarde el Cap. Gary Sánchez emitió un informe. El mismo día, por la noche, se retiran los cuerpos del Hotel “Las Américas” y los médicos forenses realizan la autopsia a Eduardo Rózsa, Michael Dwyer y Arpad Magyarosi.

Recién el 22 de abril de 2009, a requerimiento del fiscal Marcelo Soza, el personal de balística se constituyó en el Hotel Las Américas, junto con los Investigadores Especiales de Escena del Crimen de la FELCC Santa Cruz, para realizar el estudio pericial balístico.

Del análisis balístico de la habitación donde se encontraba Rozsa surge la siguiente conclusión “existen catorce (14) impactos, y que en la pared del lado izquierdo del pasillo, entre las habitaciones 457 y 458 existen cinco impactos; las ubicaciones, características, trayectorias y ángulo indican que en dicha habitación existió cruce de líneas de trayectoria, provenientes del interior y exterior de la habitación”.

Informes similares surgen del examen de las otras habitaciones, en todas se comprueba cruce de fuego y presencia de pólvora en las manos de los cuerpos. En el caso de Árpad Magyarosi , a diferencia de lo que señala el informe pericial realizado en Hungría se concluye:  “el análisis del estudio de Reabsorción Atómica de las muestras de ambas manos de Arpad Magyarosi, indican la presencia de residuos de disparo de armas de fuego”.

Los sobrevivientes

Cuatro años también cumplen este martes el húngaro Elód Toasó y el boliviano- croata Mario Tadic, el primero es el más reservado y mantiene su versión de los hechos para la hora que haya que contarlo en el juicio por el caso terrorismo y que continúa encontrando obstáculos legales.

El Gobierno de Hungría ha pedido en reiteradas oportunidades la liberación de Toasó por no existir  suficientes elementos de convicción en su contra, una Comisión de parlamentarios húngaros se quejó formalmente de violación a sus derechos humanos y hay varias campañas en internet que piden su liberación.

Por su parte el boliviano-croata Tadic aseguró que su declaración será esclarecedora: "El que tomó contacto conmigo, para traerme fue Rosza, pero el resto de la información se la vamos a entregar después, esa va a ser la sorpresa en el juicio", dijo.

Estos son sólo algunos nombres de las decenas de protagonistas del caso que cumple cuatro años este martes, pero fueron ellos, los huéspedes del Hotel Las Américas los que comenzaron en abril de 2009 una historia que parece aún tiene mucho por contar.

CHRISTOPHER ANDRÉ/GRUPO FIDES

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