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miércoles, 6 de febrero de 2013

Bonos peligrosos los que está expendiendo Arce Catacora cuando sale en Nueva York y ofrece otros 500 millones de dólares en préstamo, como el negocio de San Andrés "presta al un por ciento y paga al tres" sin darse cuenta que ese dinero más el 4 o 5% tendrá que ser devuelto por los futuros gobiernos. Humberto lo previene.


El ministro de Economía, Luis Arce Catacora, está convencido de que la emisión y colocación de bonos soberanos en el mercado internacional es un gran logro de su gestión.
Ha admitido, además, que los 500 millones de dólares de los bonos del año pasado serán incorporados a las inversiones programadas. Y ahora se apresta a lanzar bonos por un monto similar.
Expertos que si saben de economía han comentado que ese comportamiento es un error pero además es deshonesto.
Error porque es un dinero por el que está pagando una tasa de interés mucho más elevada que la existentes en los organismos de crédito. Y deshonesto porque ese dinero deberá ser pagado por gobiernos del futuro.
Pero ya se sabe que el ministro Arce Catacora no entiende ese tipo de principios. Sigue atribuyéndose el mérito de que las exportaciones tengan ahora valores más altos.
Pero lo que tendría que preocupar al ególatra ministro es la observación que han hecho expertos del FMI acerca del peligro que corren los países subdesarrollados, como varios africanos, que se han puesto con mucho entusiasmo a lanzar bonos soberanos.
En un artículo publicado por la carta informativa Siglo 21 se menciona esta crítica. Los expertos del FMI llaman a este ejercicio de emitir bonos con tanta alegría “el pecado original”.
En las décadas de los 80 y 90 se produjo una ola de estas emisiones que terminaron ahogando a muchos países, pues con los bonos estaban contrayendo deudas en moneda extranjera, deuda que debieron pagar cuando sus monedas se habían devaluado.
Con aquella lección aprendida, muchos países subdesarrollados optaron luego por crear mercados financieros en sus propios países y de esa manera evitar el peligroso ejercicio de recolectar dinero en el exterior.
Dice la información que algunos estados todavía dependen de acreedores extranjeros y los inversionistas internacionales han desarrollado un fuerte apetito por los bonos de los países en desarrollo, lo que ha reducido el costo de estos créditos y ha llevado a varios países a incursionar en el mercado de bonos.
Según Luc Everaert, vice director del departamento de mercados de capitales del FMI, este es un tema que ha empezado a llamar la atención del Fondo al ver que algunos países podrían estar cayendo nuevamente en el llamado “pecado original”.
Un “pecado original” que en Bolivia es vendido por el ministro Arce Catacora como una gran hazaña de su gestión.
Está haciendo falta un Primer Ministro, o alguien que entienda de economía, capaz de frenar estas aberraciones.

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