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jueves, 30 de julio de 2015

deja correr su pluma, su rasgo es seguro e inspirado, Karen escribe que da contento, especialmente cuando se refiere a Lula como secuaz de Evo y lo muestra como "el constructor de la gran corrupción" innegable, evidente, patético.


FICHAS DE DOMINÓ

Las picarescas miradas -pretendidamente seductoras- de Lula Da Silva, siempre han encerrado algo más que un carisma estudiado para reforzar su fama de irresistible con las mujeres (lo que confirma que no hay mayor afrodisíaco que el poder) hasta su metamorfosis de dirigente sindical, luchador y ansioso de alcanzar logros de superación para los trabajadores, los sin tierra y también para los indígenas,  a lo que ya se sabe quién es en verdad hoy en día.

 El tiempo, que todo lo cura o lo revela,  hace de Lula un gran vendedor de ilusiones mentirosas, a quien el socialismo sedujo de labios para afuera pero que una vez en el poder, descubrió las delicias de arrimarse al neoliberalismo, sino al capitalismo, aunque manteniendo -como todos ellos- la fachada socialista que sólo ha venido a instituir la corrupción como el vehículo propicio para mantenerse en el poder y fungir como el líder que se dio el lujo de poner de sucesora a su incondicional Dilma Roussef, así como Chávez, nada menos que a Nicolás Maduro.

Toda la suciedad que está rodeando a Lula Da Silva, ya nos hizo ruido a los bolivianos, cuando percibíamos que la desesperación por construir a como dé lugar, la rechazada carretera por el medio del Parque Isiboro Sécure, era nomás un grito de auxilio de Lula a su amigo Evo Morales, para cumplir con  sus otros amigos y socios de la OAS, intereses hoy bajo la iluminada lupa de las investigaciones y que nada tiene que ver con las expectativas populares ni con las reformas equitativas, sino con la más clara demagogia electoral. El disfrazado  lobbying que hizo Lula por las grandes empresas brasileras como Petrobras, Odebrecht o Andrade Gutiérrez, todas ellas bajo  investigación por corrupción, está indefectiblemente arrastrando a la buena Dilma sin remisión.
En su momento, el Partido de los Trabajadores cayó en la trampa  -como otros que sabemos- en el discurso armado para cientos de miles de familias sin tierra en Brasil, que supuestamente encontrarían en un gobierno del PT, la respuesta a sus postergados anhelos de una verdadera reforma agraria. Por supuesto que como sucede con el MAS en Bolivia, hubo los que decidieron mantenerse fieles a los postulados originales, y que son ahora acusados de traidores a la causa y los otros, más pragmáticos, que se alinearon al nuevo Lula post elecciones.

Los socialistas del siglo XXI, tienen un denominador común: el uso de las clases más desprotegidas como escalera para hacerse del poder, para una vez encaramados, girar hacia donde el sol haga germinar sus propios intereses y todo ello, mediante la compra inescrupulosa de conciencias, poniendo además, en puestos claves de la administración del gobierno, a sujetos de la misma ralea. Por ahora, Lula da Silva no está siendo investigado por el caso Petrobras, pero sí ya hay veinticuatro detenidos,  todos ellos por él designados.

En el libro sobre José Mujica "Una oveja negra al poder" raudamente recogido por O Globo, el sui generis ex presidente uruguayo, cava un poco más la fosa donde está metido Lula Da Silva al narrar  un pasaje que no da mucho espacio a la especulación. Según Mujica, Lula le confesó sobre la veracidad el famoso "mensalao" (soborno a congresistas) rubricando con un letal "es la única forma de gobernar al Brasil"

Dilma Rouseff está pasando un noche negra. La última evaluación sobre el apoyo popular con el que cuenta, ha disminuido a un dramático e histórico 13% (el de su gobierno a un 7%)   Es obvio que ha heredado mucho más que la presidencia de Lula. Nadie, o casi nadie  cree que ella se ha mantenido ignorante de las maniobras del PT.  Se ha establecido que su campaña electoral del pasado año, contó con jugosos aportes de las constructoras que están hundiendo a Da Silva y por supuesto, también de Petrobras. Además, pareciera que las cuentas del gobierno así como de las empresas dependientes del Estado, han violado las leyes de responsabilidad fiscal.  Las investigaciones son muy serias. Si se demuestran, lo más probable es que doña Dilma tenga que enfrentar un juicio de responsabilidades (impeachment) en  septiembre que vendrá acompañado de nuevas protestas y convulsión social que como en el Mundial de Fútbol, estará en su punto caramelo justo antes de las Olimpiadas del próximo año.  Para empezar, este 16 de agosto se dará inicio a las grandes protestas contra Roussef y su gobierno.

El resultado de las actuales investigaciones, determinará qué tan cuesta arriba será el camino para Brasil ya no sólo por su lastimada economía, sino por su cercano futuro político, que tiene previsto recién para el 2018 las nuevas elecciones. Quién sabe la única diferencia entre el Brasil y los demás países donde los "progres" están destruyéndolo todo y haciendo de la impunidad su política de Estado, es que  cuenta con instituciones sólidas muy difíciles de anular. Es justamente por eso, que sean las más grandes fichas del dominó las que inicien la vertiginosa cascada.

Karen Arauz


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