jueves, 6 de febrero de 2014

los partidos de Gobierno creen que pueden manejar a su militancia como "animales sin decisión propia" se equivocan al imponer aportes obligados so pena de perder el cargo público que detentan gracias al MAS en este caso. El Deber protesta por esta distorsión en la política.

Toda democracia se fundamenta en la información transparente sobre el mundo de la política. La opacidad en el financiamiento de las campañas electorales no hace más que distorsionar este principio y mantener un sistema en el que los más poderosos pueden ganar más espacios de poder gracias a sus billeteras. En sistemas democráticos más desarrollados como EEUU o Europa, los electores saben perfectamente de dónde provienen los fondos que los políticos utilizan para solventar sus campañas electorales. En Bolivia no, y ese déficit no es menor en una democracia que se está haciendo más compleja y participativa.
No sorprende la paradoja que se da en nuestro país cuando vemos a políticos de distintos colores que utilizan prácticas extorsivas y prebendalistas que apuntan a un mismo fenómeno, el abuso de poder. A escala local, nos enteramos de que el partido en función del gobierno municipal ha invitado a los funcionarios públicos a realizar un “aporte voluntario” del 5% de sus sueldos para que el dinero luego sea abonado a una cuenta de la agrupación ciudadana Santa Cruz para Todos, a fin de apoyar la campaña del alcalde Percy Fernández a la relección.
Para ello, los aportantes deben firmar dos documentos. Uno en el que indican que por “decisión libre y voluntaria” van a colaborar económicamente a la campaña oficialista. El otro documento está dirigido a la cooperativa Jesús Nazareno, en el que se le autoriza realizar el débito del sueldo por el tiempo de 18 meses y que el dinero sea abonado en la cuenta de caja de ahorros de la agrupación Santa Cruz para Todos.
Muy suelto de cuerpo, el jefe de bancada de la agrupación Santa Cruz para Todos en el Concejo ha advertido que los que no realicen el aporte pueden dejar sus puestos de trabajo. En la misma línea, diversos funcionarios de la administración pública nacional han denunciado que en los distintos ministerios se realizan descuentos salariales a fin de mes para destinarlos a la campaña del Movimiento Al Socialismo. El mismo Evo Morales anunció esta semana que su partido avanzará en un nuevo empadronamiento de militantes para lo cual los adherentes deberán pagar la suma de Bs 5. Aquellos que no lo hagan y ejerzan un cargo público, ¿también quedan fuera?
Esto es inadmisible. La sumatoria de estos casos muestra la persistencia de una práctica perversa en la política boliviana que no hace más que distorsionar la práctica democrática, evitar la transparencia y avalar el abuso de poder

viernes, 31 de enero de 2014

cómo ser posible que no se hubiesen oído protestas por el nombramiento en Senadores de un Presidente conocido como "degollador de perros?" pregunta Victor Gutiérrez desde OPINION. niveles de decadencia juzga el autor. poca formación política.

Desde hace una semana que el presidente de la Cámara de Senadores es alguien que había degollado un par de perros en una zona altiplánica del departamento de La Paz. La política boliviana de nuestros días muestra en cuanto a su ejercicio y a su práctica niveles de decadencia. Semejante hecho que pareciera haber pasado de forma desapercibida para la opinión pública en general, es algo preocupante, por cuanto una sociedad que no se cuestiona, que no se pronuncia, está reflejando que la sociedad de hoy día es una sociedad desarmada política e ideológicamente hablando; una sociedad que registra niveles bajos de formación política es una sociedad sometida y conducida hacia situaciones inexplicables. Acá surge una interrogante, ¿Por qué hemos llegado a estos niveles de la política boliviana? ¿ De quién es la mayor responsabilidad para que esto suceda?

La respuesta la encontramos en el hecho de que los partidos políticos que hoy día están vigentes en el ámbito de la política boliviana, han dejado de ser escuelas de formación política tanto para sus militantes, como para sus nuevos dirigentes, y eso se debe en gran medida a que han abandonado el verdadero rol que cumplen dentro de un Estado mínimamente ordenado, por cuanto conciben a la política no como una ciencia a la cual hay que estudiar y para cuyo ejercicio hay que prepararse, sino que conciben a la política como un gran negocio y al ser así los partidos políticos de hoy día, ven a sus propias estructuras partidarias, única y exclusivamente, como a instrumentos electorales que les facilitan o permiten a como de lugar llegar al gobierno . De ahí, que hoy día, en lugar de tener como a políticos a ciudadanos cuya formación les permita precisamente acceder a ocupar las diversas funciones dentro del aparato estatal, tenemos que quienes adquieren la calidad de funcionarios públicos y conducen en la actualidad la función pública, no son precisamente esos políticos preparados al efecto, sino que es muy común encontrar en funciones públicas a cantantes, futbolistas, modelos, presentadores de noticias, gente de la farándula social, etc. En muy pocos casos encontramos gente que cuente con el nivel académico, político y profesional adecuado para el cargo que se ejerce, es decir, que hoy en el ámbito de la política boliviana pareciera que no es necesario el cumplimiento de requisito alguno, lo que en Derecho Administrativo se denomina como el requisito de la idoneidad entendida como el conjunto de aptitudes que se deben exigir para ejercer un determinado cargo público. Y al no exigirse el cumplimiento de requisitos para desempeñar funciones públicas lo que tenemos entonces es improvisación, y así no se hace gestión pública. (Editor: Felizmente hemos leído honrosas excepciones de escritores, periodistas, políticos contrarios a la elección y cuando se produjo por consigna de Evo Morales, repudio a tal designación que deshonra a todo nivel).

miércoles, 29 de enero de 2014

lleno de afecto para con sus anfitriones Mario y Patricia han recorrido la tierra de Misiones Jesuítas en Santa Cruz. abrumados por la generosidad y arropados por el pueblo, expresó su gratitud a los chiquitanos.

LEYLA ANAS - leylaa@eldeber.com.bo
Mario Vargas Llosa cerró su gira por las Misiones de Chiquitos con una advertencia: “Cuidado con la palabra identidad”, que considera peligrosa. 
Desde el púlpito de la iglesia josesana, alertó enfático que “por un lado identidad puede querer decir ‘esto es lo que yo soy’, pero lo que yo soy no puede estar reñido ni enemistado con lo que son los otros. Yo y los otros tenemos mucho más denominadores comunes que diferencias”, opinó el escritor al finalizar, en San José, una gira que además lo llevó por San Javier, Concepción, San Ignacio, Santa Ana, Santiago, e incluso el santuario de Chochís.


Motivado por las muchas veces que durante su viaje escuchó de la identidad chiquitana “con gran orgullo y desde luego que muy justificado”, aclaró el nobel de literatura 2010, “con todo el enorme cariño que tengo por los chiquitanos y por la felicidad que me han deparado en estos días”, el autor de Civilización del espectáculo lanzó la reflexión luego de escuchar un concierto de la Orquesta San José Patriarca, que actuó para él, dirigida por el maestro Antoine Duhamel.
En un discurso sentido, elocuente y que hace que trascienda su vivencias en el territorio cruceño, el autor de decenas de historias y padre de otro tanto de personajes que colman sus libros de identidades, recalcó que “la identidad chiquitana es formidable, la identidad cruceña es formidable, no es menos la cochabambina, o la paceña o la arequipeña, o la peruana. Todos somos matices de una cosa maravillosa que es América Latina y América Latina es una parte maravillosa de la comunidad de la lengua española que atraviesa los mares, que cuenta con decenas de países y por lo menos con 500 millones de personas. Pero ni siquiera esos 500 millones pueden hablar de una identidad enemistada con las otras identidades que pueblan esa riquísima floración que es el mundo de los seres humanos”, acotó.
Identidad universal
Para Vargas Llosa “por más rica que sea nuestra identidad es insuficiente para explicar todo lo que somos. Todo lo que somos se integra, tiende puentes, intercambia ideas, formas, sensaciones, creencias con las identidades de los demás. Precisamente la identidad chiquitana es una identidad universal porque está hecha de cosas tan diversas: el cristianismo está aquí mostrando una vitalidad que ha perdido en muchas partes del mundo, incluso en las que fueron sus fuentes. España está viva en estas iglesias, en la maravillosa lengua que compartimos, en la música barroca que ustedes han hecho suya. Por eso, porque tienen ustedes un espíritu universal, abierto, es que pueden tocar a Bach, a Vivaldi y a Tchaikovski y a Elgar como si fueran compositores suyos, nacidos aquí, en el oriente boliviano”. 
Un milagro cultural
Por esta universalidad Vargas Llosa considera que las Misiones de Chiquitos, Patrimonio Cultural de la Humanidad,  merecen ser visitadas no solo para gozar de su belleza arquitectónica, musical o geográfica, sino para descubrir que el pasado se puede volver presente y cómo se absorbió la cultura occidental en lo mejor que ella tenía con los matices de sus usos y costumbres, sus mitos, leyendas y creencias.
“Los chiquitanos no lo saben, pero han operado un verdadero milagro cultural que debería ser ejemplo para aquellas sociedades que rechazan su pasado o lo miran con desprecio o que lo ignoran porque piensan que la mejor manera de vivir el presente es dando la espalda al pasado. No es así. Yo creo que la mejor manera de encarar este presente difícil, turbio e incierto es como han hecho los chiquitanos, viviendo su pasado como un arma extraordinaria para enfrentar el presente de una manera creativa”.
Con razones históricas
Como corolario de una maratón que exigió del nobel una entrega -que no le cuesta dar- y hasta resistencia física, la vivencia que tuvo en Chiquitos fue para él “una lección de historia viva, conmovedora” y para los testigos de su recorrido, la constancia de que Santa Cruz recibió a un personaje que prueba su grandeza en su sencillez.
De palabra firme, mirada siempre atenta y de frente con la claridad de sus ojos verdes, Mario Vargas Llosa, en su 1.85 de estatura, es un ser vital y exponente de una inusual juventud aún en sus casi 78 años de edad.
No escatimó elogios, pero no los lisonjeros, sino los que con razones históricas, el escritor peruano declaró admiración por los sitios a los que llegó. El pasado hecho presente, la vocación musical materializada en el Archivo de Ñuflo de Chávez, las orquestas y los niños y adolescentes dedicados a la ejecución instrumental y vocal, los pueblos “sencillos” y los templos “elegantes”, son aspectos que destacó el novelista, convertido ahora en embajador de esta cultura a la que considera un ejemplo 
Detalles del personaje en su gira chiquitana
AFINIDADESLa Fundación Nueva Democracia de Bolivia invitó a Vargas Llosa a visitar Santa Cruz por la afinidad de trabajo que tiene con la Fundación para la Libertad que preside el escritor. A su vez, el autor llegó a la capital cruceña con su esposa Patricia Llosa, Gerardo Bongiovanni y Alejandro Chafuen, directores de la Fundación para la Libertad y gestores de desarrollo social y de ideas en América Latina, personajes que también vivieron la experiencia chiquitana con sorpresa y satisfacción.
Lleno de regalosUna característica de la recepción que mereció Mario Vargas Llosa en todos los lugares donde estuvo en las misiones fueron los múltiples y diversos obsequios que tuvo. Decenas de libros, incluso una Biblia y un diccionario en bésiro, cerámicas, tallados, un bastón de mando de cacique chiquitano, camisas propias de la zona, horneados típicos, frutas y tejidos fueron enviados en una carga por separado a su equipaje.
Actitud elocuenteCuatro días de viaje, seis pueblos visitados, además del santuario de Chochís fuera del programa, casi mil km que grafican el área geográfica por donde anduvo e insistentes flashes de prensa sobre él no mermaron la amabilidad del escritor para caminar, para degustar todo lo que se le invitó, para conversar con la gente, para acceder a todas las fotos, firmas y entrevistas que le solicitaron.
Al menos este año no regresaráAunque quedó cautivado, no sabe si escribirá en su producción de ficción algo sobre Chiquitos, pero quizá sorprenda a Bolivia con un regalo como ese. Lo que sí adelantó es que este año no estará en Cochabamba, ante una invitación del colegio La Salle. “Ya respondí que no y me disculpé”, dijo.
PUNTO DE VISTA
Me voy con más ganas de ayudar a Chiquitos
Alejandro Chafuen / Pdte. Fundación Atlas y dir. Fundación para la Libertad
En mi  labor que es ayudar a gente que trabaja haciendo estudios para mejorar su ciudad y su región trato de buscar burbujas de sanidad, sectores de países donde encuentro que la sociedad civil es vibrante, pujante.
Ya conocía Santa Cruz de la Sierra y lo mucho que hizo la sociedad civil para construir esa gran ciudad pujante con espíritu empresarial. Lo que no sabía es cómo se llegó a esa cultura y este viaje me ha maravillado porque vi que es algo que se desarrolló durante siglos en los que ustedes aprendieron a vivir con gente de diversos talentos, culturas y orígenes. Eso es lo más importante de mi experiencia en esta gira por Chiquitos. Me voy con más ganas de ayudar y de conseguir gente que quiera ayudar a reforzar lo que está haciendo en Chiquitos la sociedad civil de Santa Cruz, tanto de los municipios como de la Gobernación, en este pulmón de las Américas.
Dejando de lado el aspecto patrimonial de la cultura, también me llamó la atención la geografía porque por más de que tengo una hermana que vive hace más de dos décadas en Santa Cruz, nunca había estado en otras zonas del departamento de Santa Cruz. La variedad geográfica acompaña la variedad de las personas.
Pero lo que más me llamó la atención es el trato cordial, la generosidad, ese espíritu de querer dar regalos y de recibir bien a la gente aquí es algo espontáneo. Yo viajo por todo el mundo y uno nota cierta apariencia de querer quedar bien.  Te dicen amigo, pero no quieren decir amigo, sino usted turista, extranjero, hombre blanco... Y aquí realmente lo piensan, la amistad es muy natural
No solo yo tengo esta impresión, sino que alguien como Mario Vargas Llosa, que cuando habla lo escuchan miles, se lleva la misma imagen, lo que es más importante 

lunes, 27 de enero de 2014

reproducimos la última nota de El Deber con Patricia y Mario Vargas en la ruta chiquitana. Santa Ana, con este órgano que se pudo conservar a pesar del tiempo. impresionó al autor, la autenticidad del pueblo y sus reliquias.

Hasta ahora el pueblo que más le ha gustado al nobel fue Santa Ana. El recorrido lo hizo caminando por sus calles de tierra húmeda y fangosa luego de la lluvia. La banda del pueblo tocó una marcha típica de bienvenida durante la caminata. Vargas Llosa, su esposa y amigos vieron las viviendas en hilera y quedaron encantados con el pueblo que fue restaurado íntegramente pensando en conservar el estilo de la época. 

Vargas Llosa observa el órgano de Santa Ana fabricado en el Siglo XVII

El escritor se sorprendió con las antiguas viviendas típicas chiquitanas hechas de barro y madera, con sus paredes pintadas con cal mezclada con mica, un tipo de mineral que deja un brillo especial en las fachadas de las casas. “Me parece fantástico que no lo hayan modernizado, uno tiene la sensación de cómo debieron ser las primeras misiones. Es tan auténtico”, comentó. En la casa museo de Santa Ana le llamó la atención un cepo de madera que atrapaba las piernas y mantenía al castigado de pie, quien, dependiendo de la falta, debía pasar horas bajo el sol. 
“Impresionante, no podrían ni sentarse. A ver, voy a intentar”, dijo entre risas y bromas de los presentes que miraron al escritor peruano meter las piernas en el cepo para experimentar la sensación del primitivo castigo. “¿No siente una claustrofobia horrorosa?”, le preguntó su esposa, Patricia, riéndose. “Qué horror que te dejen allí todo el día”, comentó ella. 
Al llegar a la entrada de la iglesia, un majestuoso toborochi llamó la atención del nobel, que preguntó por el nombre del árbol ícono de Santa Cruz y dijo que le había gustado mucho. El guardián del templo, don Luis Rocha, le dio la bienvenida con un saludo en lengua chiquitana.
“¡Una maravilla!, realmente han logrado la restauración con tanto gusto; qué bonita, preciosa de verdad”, dijo el autor de Conversaciones en la catedral.
En la misma iglesia lo nombraron huésped ilustre y le regalaron una camisa chiquitana (una más para su colección, ya que ha recibido más de cinco). Patricia Llosa recibió una bufanda color ‘crudo’, pintada con motivos chiquitanos y ambos se llevaron puestos rosarios de madera. Los amigos y la esposa del nobel comentaron lo “extraño que es ver a Mario usando un rosario”. Pero ‘Varguitas’ lo llevó por educación durante el concierto y en cuanto puso un pie fuera de la iglesia se lo quitó. 
Para el narrador fue llamativo saber que la edificación lleva en cada columna la prueba de la participación de la comunidad y que para cambiar cada una de esas enormes vigas de madera se necesitó la participación de todo el pueblo. 
‘Varguitas’ dijo que en Santa Ana tenía la sensación de vivir “ese momento fundamental del encuentro maravilloso que hubo entre América y Europa, dos mundos que se fundirían para que apareciese América Latina”. 
El escritor agradeció y felicitó a los pobladores “por conservar esa cosa hermosa que es el pasado y que en otros lugares se ha destruido por ignorancia o por negligencia”. 
La orquesta de cuerda Santa Ana de Velasco interpretó cuatro temas para el visitante y después Francisco Rocha deleitó al nobel con algunas piezas del archivo misional interpretadas en un majestuoso órgano del siglo XVIII, el único en su tipo que se conserva íntegramente. El instrumento fue uno de los objetos que más maravillaron al escritor y su comitiva, quienes quisieron inmortalizar el momento con una fotografía grupal junto al antiguo órgano  

domingo, 26 de enero de 2014

también El Deber anfitrión de Mario Vargas se refiere a su visita que califica de reconfortante. en efecto destaca las referencias del gran escritor a la cultura, la literatura, los libros en general y su participación en eventos cuidando de no herir susceptibilidades del Régimen, aunque sin dejar de llamas las cosas por su nombre si atañen a la Libertad, a la Democracia el Derecho.

Luego de dos días de intensa actividad en nuestra ciudad, el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, está disfrutando de un viaje por tierras chiquitanas, donde visita algunos de los lugares más interesantes que tienen que ver con la cultura del oriente boliviano, representada espléndidamente en las misiones jesuíticas y su legado, verdadero patrimonio mundial.

El autor de “La casa verde” ha participado de varias reuniones y actos académicos, en los que ha estado ausente toda injerencia en los asuntos políticos internos, como temía el Gobierno del presidente Morales. Vargas Llosa ha hablado extensamente de literatura, de su obra, y por supuesto de materias tan importantes como la libertad y la democracia. La expectativa por su presencia se reflejó en la enorme cantidad de personas que se congregaron para escucharlo con el mayor entusiasmo.

Hombre de fuerte personalidad, de reconocida trayectoria cultural y política, sin temor, por tanto, a expresar su verdad, no ha tenido inconveniente en referirse al lamentable momento que están viviendo naciones que han abrazado la causa del populismo. Ha evitado, ciertamente, menciones directas a la administración actual, pero, sin embargo, ha advertido, de manera general, sobre los peligros que ha mostrado el estatismo a ultranza en todas las naciones que lo han practicado, traducido en ineficiencia, falta de inversiones, proclive, además a la corrupción.

El tema que más interés ha concitado es el referente a la libertad. Como convencido liberal, ha dejado en claro que no pueden coexistir liberalismo y populismo simultáneamente. Piensa que no es posible concebir libertad económica sin libertad política. El populismo, por su propia esencia, es proclive a recortar las libertades, empezando por la de expresión. Según Vargas Llosa la libertad es una y no se la puede retacear porque se le quita su verdadera significación. Como un convencido demócrata ha manifestado su respaldo a todos los gobiernos elegidos por el voto mayoritario, afirmando, no obstante, su confianza en que las ideas de libertad se deben hacer llegar al pueblo para, en base a ellas, ganar mejores días para el porvenir.

Los ataques que el Premio Nobel ha recibido en Bolivia de parte de la cúpula oficialista no se pueden justificar. Es una conducta que lamentablemente trascenderá fronteras y mostrará a una Bolivia díscola e intolerante. El miedo a la libertad siempre enseña una cara deplorable. 

en texto más medido Los Tiempos hace ver que Vargas Llosa estuvo lejos de dar a sus expresiones el contenido que unos temían y otros esperaban, con cuestionamientos incluso al modelo autonómico y su visión liberal del mundo y sus problemas.

Tal como era de prever, y como oportunamente lo advirtieron quienes más familiarizados están con el pensamiento de Mario Vargas Llosa, el paso del Premio Nobel por la ciudad de Santa Cruz estuvo muy lejos de las expectativas de sus anfitriones y de los temores de los más recalcitrantes portavoces del oficialismo. Ni vino a ejecutar las órdenes del “imperio” y del “gonismo” para unificar a la oposición y mucho menos a llenar el vacío de ideas que existiría en las corrientes adversas al actual Gobierno según sus portavoces.
En efecto, Vargas Llosa estuvo muy lejos de dar a sus exposiciones el contenido panfletario que al parecer temían unos y esperaban otros. No calló sus opiniones contrarias a las tendencias populistas del Gobierno boliviano, pero fue muy claro al expresar su reconocimiento a la voluntad popular democráticamente expresada por muy en desacuerdo que esté con ella.
Lo que más desagradó seguramente entre quienes organizaron su visita, más incluso que sus cuestionamientos al modelo autonómico, fue sin duda la claridad con que ratificó algunas de las ideas básicas de su visión liberal –no conservadora– de la vida y del mundo. Ratificó su plena identificación con causas como la despenalización de las drogas, la legalización de los matrimonios entre homosexuales y la legalización del aborto, temas con los que no hay coincidencia posible con el conservadurismo decimonónico que inspira a varias corrientes de la oposición en nuestro país.
Es bueno que así haya sido, pues si algo le hace mucha falta al debate político nacional es algo de aire fresco. El que la visita de Vargas Llosa haya puesto en evidencia esa necesidad es de por sí un gran aporte.

sobre la visita de Mario Vargas. los medios se ocupan de los efectos, si se quiere razonamiento de Vargas Llosa acerca de la realidad boliviana. lo hace El Dia, de manera inequívoca y Los Tiempos subeditorialmente en la nota siguiente. no todo está dicho sin embargo.

El primer decepcionado con la visita de Vargas Llosa debería ser  el Gobierno de Evo Morales, pues pese a las enormes expectativas que había al respecto, el escritor hizo muy pocas críticas al régimen boliviano y se limitó a hablar del populismo, al que considera que está en pleno declive en América Latina, como lo demuestra claramente el caso venezolano, donde según él, se está produciendo una verdadera catástrofe económica y social, pese a que el chavismo se impuso como un modelo a seguir para los países que integran el bloque del ALBA.

Para el premio Nobel de Literatura, Evo Morales es un líder elegido democráticamente como lo fue Hugo Chávez en su momento y es la población la que debe elegir cuál camino tomar. De todas formas invitó a revisar la historia mundial y buscar un solo ejemplo de éxito de algún modelo populista y/o socialista y se darán cuenta que todos han fracasado y contribuido a empobrecer más a las naciones, especialmente a los sectores más humildes.

Vargas Llosa también decepcionó a los liberales bolivianos y les dijo que en los años 90 se equivocaron puesto que llevaron adelante sus reformas sin antes consensuar con la gente, convencerla de que los cambios económicos iban a ser favorables para todos. Las fallas en la democracia y la falta de inclusión de las grandes masas populares en los cambios, finalmente conspiraron contra las medidas adoptadas que terminaron siendo vistas como gestos de abuso.

Les dijo a los que se oponen al populismo y el estatismo que sean más claros en sus ideas, que admitan que están defendiendo el capitalismo, la economía de mercado y otros valores liberales que han funcionado en muchos países de Europa que han derrotado la pobreza y que lo están haciendo con mucho éxito en Chile, en Perú y en México. Les advirtió que no se mezclen con experimentos antidemocráticos (como ocurrió en el pasado) y que antes de lanzar sus medidas primero se ganen la confianza del pueblo. La libertad es una sola y no puede haber libertad económica sin pluralismo político.

Por último también dejó con las caras largas a los autonomistas cruceños a los que trató de convencer de no insistir en esa ruta. Aunque reconoció que existen en el mundo modelos federalistas exitosos, en la mayoría de los casos la autonomía ha servido para alentar movimientos nacionalistas e independentistas como ocurre en España con los catalanes y los vascos. Dijo que el nacionalismo es el origen de las peores catástrofes ocurridas en la humanidad como el nazismo y que el mejor camino de los cruceños es convencer al resto del país que el modelo de la iniciativa privada y la libre empresa puede funcionar en Cochabamba o Potosí y hacer que suceda en otras regiones lo que ha ocurrido en Santa Cruz.

Para Vargas Llosa, la única batalla que se debe librar en cualquiera de los países latinoamericanos es la de las ideas, buscando siempre convencer al otro de no insistir en modelos fracasados. Dijo que el liberalismo, la izquierda o la derecha son grandes abanicos en los que cohabitan matices muy contradictorios. Lo fundamentales es luchar por la libertad y por la democracia genuina cuya principal virtud es la búsqueda de una justicia que sea capaz de enfrentarse al abuso de poder, al que calificó la raíz de todos los males. La clave del sistema democrático en realidad es limitar el ejercicio poder, tanto en el tiempo como en sus atribuciones.
Para el premio Nobel de Literatura, Evo Morales es un líder elegido democráticamente como lo fue Hugo Chávez en su momento y es la población la que debe elegir cuál camino tomar. De todas formas invitó a revisar la historia mundial y buscar un solo ejemplo de éxito de algún modelo populista y/o socialista y se darán cuenta que todos han fracasado y contribuido a empobrecer más a las naciones, especialmente a los sectores más humildes.