martes, 13 de octubre de 2015


gran circo gran

paulovich

La temporada circense culminaría el mes de febrero del próximo año
En mi confinamiento voluntario me entero de lo que sucede en nuestro país gracias a la información cotidiana de mi corresponsal en la Casa de Gobierno cuyo propietario es nuestro presidente vitalicio Evo Morales, ante quien acuden los personajes más importantes y también los “jala sacos” que quisieran sobresalir. Este panorama rutinario sería aburrido si no lo salpimentara a su gusto y sabor una cholita cochabambina que sabe cocinar muy bien, y además me informa con veracidad y gracejo acerca de lo que acontece en nuestro “typical país”.
Hoy me sorprendió con la noticia de la actuación en Bolivia del famoso Circo Palace cuyo propietario y Director es nada más y nada menos que el mundialmente famoso señor Evo Morales, amigo íntimo de reyes y presidentes que le aplauden y celebran.
Mi reportera Macacha se presentó ante mí y luego de hacer unas piruetas y dar unos volteretes, presentó el espectáculo circense con las palabras que se dicen en las mejores carpas del mundo: “Respetable público: Bienvenidos sean ustedes al mejor espectáculo del mundo interpretado por el Presidente del Estado Plurinacional y Folklórico, secundado por los políticos de mayor renombre en Bolivia, a quienes acompaña un gran elenco de legisladores oficialistas que ofrecerán al respetable público la máxima prueba acrobática llamada “Los levantamanos”.
Quedé fascinado ante esta presentación realizada impecablemente por la bambina cochabambina y aplaudí con entusiasmo la actuación de mi comadrita. Aprovechando de una pausa en su actuación, pregunté a la cochalita quiénes más actuaban en la temporada del Circo Palace, y Macacha abrió mis entendederas diciéndome que en esta temporada circense intervinimos todos los ciudadanos bolivianos convocados a votar sobre una enmienda a la Constitución que permitiría la ampliación del mandato de Evo y Álvaro hasta el año 2025 o tal vez más.
Macacha me explicó que no se trataba de una temporada circense más o menos grotesca, sino de una larga temporada en la cual todos los bolivianos seríamos actores votantes, actores electos, actores conmovidos y actores triunfales, mientras la mayor equilibrista llamada Constitución sería atropellada bajo la débil luz de unas candilejas.
Al final, desde una motocicleta Harley Davidson una cholita dotada de un altavoz recorría nuestras calles y avenidas, invitando a nuestro pueblo a la temporada que nos ofrece el Gran Circo Gran “Palace” anunciando que la temporada circense culminaría el mes de febrero del próximo año. Tristemente les anuncio que yo también votaré junto a mis compañeros Folleque, Bombilla, Saperoco, Bicho Colorado, Tintorro, Capullín y Rulito.

sábado, 10 de octubre de 2015

33 años insuficientes para alcanzar la madurez democrática. el pueblo sigue expuesto al maniqueismo donde la intolerancia y la descalicación del otro impiden madurar...confirma El Deber "lo de vivir bien" sigue estando en el plano de las quimeras, lo porvenir, el ideal queno alcanzamos a topar.

Hoy cumplimos 33 años de vida en democracia ininterrumpida en Bolivia, la cantidad de años que Cristo necesitó para sentar las bases de una sólida religión, pero que a los bolivianos no nos ha alcanzado para conseguir la madurez política que se requiere para resolver los problemas de fondo que nos siguen aquejando desde aquel 10 de octubre de 1982. Este periodo nos deparó múltiples crisis, retos y hasta la oportunidad de refundar el país, sin que todo aquello nos haya permitido consolidar la institucionalidad democrática.

Cada etapa de esta era estuvo marcada por acontecimientos cuyas enseñanzas no fueron del todo asimiladas. El Gobierno de Hernán Siles Zuazo heredó la cuantiosa deuda externa de las dictaduras, lo que derivó en una profunda crisis política y económica que lo obligó a dejar el mando prematuramente. Aun así, la incipiente democracia boliviana prevaleció y hasta sirvió de faro para que otros países del Cono Sur echaran a las dictaduras militares y abrazaran la democracia.

Luego vino Víctor Paz Estenssoro, que implantó una nueva política económica para frenar la hiperinflación, y que se apoyó en fuerzas extranjeras para combatir el narcotráfico. Le siguieron los años de la llamada democracia pactada, que permitieron el ascenso al poder de líderes de los partidos tradicionales. En este periodo se privatizaron las empresas del Estado y se pusieron en marcha la participación popular, la reforma educativa y la descentralización administrativa. El impacto social de algunas de estas medidas comenzaba a pasar factura. Ya la segunda gestión de Gonzalo Sánchez de Lozada (2002) encontró al país en una situación de inestabilidad en todos sus frentes, lo que, luego de dos gobiernos de transición, derivó en el ascenso de Evo Morales al poder, en 2006. Desde una visión indigenista, el Gobierno de Morales revirtió medidas de corte neoliberal de sus antecesores, refundó el país con una nueva Constitución y asumió en solitario la lucha contra el narcotráfico, entre sus acciones más relevantes. 

Diez años después y tras un número sin precedentes de variados comicios, que parecieran haber profundizado la democracia, el pueblo boliviano sigue expuesto a un maniqueísmo político inadmisible, donde la intolerancia y la descalificación del ‘otro’ no dejan asimilar los aciertos y errores que nos legaron estos 33 años de democracia. Esto tendría que ser un ejercicio de madurez absolutamente necesario si quisiéramos resolver los problemas estructurales que todavía hacen que aquello de ‘vivir bien’ siga siendo una quimera

jueves, 8 de octubre de 2015

Karen Arauz nos invita a tomar una decisión personal, de cada ciudadano, en el tema del VOTO POR EL NO. considera la actitud más seria y definitiva para imponerse al acostumbrado manipuleo del sistema electoral, teniendo Evo de su parte a las autoridades que él mismo designó al frente del Tribunal Electoral. la pérdida de independencia de poderes estal, que junto al manejode la Justicia está dejando un amargo sabor a engaño.



RAZONES PARA EL NO


Por estos días, estamos obligados a intercambiar ideas, fijar posiciones personales y los argumentos que fluyen en diversos sentidos, amenazan con derrapar hacia extremos y las diferencias desnudan la polarización. No es fácil lidiar con múltiples razonamientos  pugnando por imponerse, por eso se hace indispensable hacer uso de esa maravillosa facultad privativa de los humanos, que es pensar.  El No al referendo que abriría la posibilidad de que Evo Morales permanezca en el poder por veinte años, o más, nos exige un espacio íntimo de reflexión alejada de subjetivismo dejando que surja la auto introspección, escarbando los fundamentos racionales para la propia respuesta y decisión.

¿Por qué optar por el NO? Muchos coincidirán que es un recurso de defensa ante lo que podríamos identificar como el verdadero gran peligro, que es el fin del sistema democrático entendido como el gobierno de la mayoría con respeto de la minoría, pero sometidos todos a las leyes.  Lamentablemente, la experiencia de una década del gobierno Morales-García, deja muy poco margen a la esperanza de una genuina intención de servicio para todos los habitantes de este país. Las muestras de un estilo basado en la constante confrontación y secante sectarismo, convirtiendo a los que no piensan igual en enemigos que hay que aniquilar más allá de cualquier razonamiento, hace que optar por el NO, sea casi por instinto de sobrevivencia.

Lejos de lo reiterado a conveniencia, no se trata de  buscar excusas para los grandes pecados que se cometieron -como gusta de decir el Presidente- "antes". Pero el principio que todos los que defienden la democracia suscriben con convicción,  es lo expresado por Churchill, -de que pese a todo-, es el mejor sistema que la humanidad conoce. Las largas permanencias en el poder, arrastran indefectiblemente  hacia el autoritarismo. Y no ha existido, ni existirá jamás, uno que sea bueno.  Lamentablemente, han existido desde el principio de la era Morales-García, síntomas primero, certezas luego,  cómo profundizaría su accionar el gobierno de seguir prorrogándose.

La desinstitucionalización que se experimenta cotidianamente, se vuelve brutal ante la evidencia de la total pérdida de independencia de los poderes del Estado. El manejo discrecional de la justicia, para lo que se utilizó al ciudadano común en un supuesto proceso de selección de jueces y magistrados, llevándolo obligado a elegir de una lista de NN por ellos escogida. Esa experiencia ha dejado un sabor amargo a engaño y lo que es peor, ha sembrado irreversiblemente la falta de credibilidad. Y nada más difícil de recuperar que la confianza perdida. Qué sociedad puede llamarse civilizada si no tiene acceso a la justicia y a la protección de las leyes, más por el contrario, que esas leyes sean utilizadas para someter y criminalizar el disenso. En este sentido observamos con angustia y preocupación, la arremetida oficialista contra los gobernadores y alcaldes que osaron participar -y ganar- sembrando ingobernabilidad con total desprecio de la voluntad popular.

La mayoría del partido de gobierno en la Asamblea, ha anulado absolutamente su esencia misma. La asamblea debía ser el ámbito natural para el intercambio de opiniones encontradas, y se debatan las ideas de todos que optimice  las reglas de convivencia. Por la esencia misma del partido de Evo Morales, no existe ninguna posibilidad que las minorías representadas por la oposición, logre nunca hacer oír la voz de los que discrepan pero a quienes no se les puede negar, que también les asiste el derecho a participar en medulares decisiones sobre el destino común del país que dicho sea de paso, es de todos. Para el MAS, ganar es sinónimo de forzar al silencio a todos los demás. Nadie ignora a estas alturas, que a la democracia la han  reducido a meros actos electorales siempre obligatorios y penalizados, sintiéndose los ciudadanos usados e irrespetados una y otra vez. Y es inadmisible, que cualquiera de sus funcionales conmilitones, se atreva a descalificar a quien se considera libre de pensamiento y acción, como un vil traidor a la patria.

Los llamados a ser los más celosos guardianes del cumplimiento de los procedimientos que garanticen la expresión de libertad de elegir y ser elegido en absoluta transparencia, que son los vocales del poder electoral, son los que mayor recelo despiertan en esta coyuntura.  Qué proceso electoral puede ser calificado de libre de toda sospecha si una vez más, son nombrados en total dependencia del poder ejecutivo y sus criterios son instrucciones que emanan del poder central. La ensombrecida pregunta elaborada por el oficialismo y remitida en consulta al órgano electoral, denota la maniobra pero es probable que no merezca un análisis y menos una modificación.

Estas podrían ser -en lo personal-, las razones de mayor peso para optar por rechazar la posibilidad de una prórroga del gobierno  Morales- García. Hay muchas otras por supuesto.  Pero es bueno que observemos la dañada estructura básica del Estado, de donde emergen luego, todas las fallas que pueden derivar en la debacle de nuestra manera de vivir en libertad.

Karen Arauz


lunes, 5 de octubre de 2015

gran acierto Marcelo Gonzáles Yasic, con indisimulado tacto muestra a Rodríguez y Mesa como "el gran peligro"para las ambiciones de EVO. ambos ex-presidentes, además patriotas a toda prueba, sus figuras refulguran en el firmamento político. convocados por las FFAA o un comité de notables incluídos genuinos representantes populares les podría colocar en las máximas responsabilidades. inteligente el texto y digno de tomarse en cuenta.

La resolución de competencias que Bolivia obtuvo favorablemente en el tribunal de La Haya, ha catapultado la imagen pública del agente diplomático ante ese tribunal, el abogado Eduardo Rodríguez, y también del vocero oficial de la demanda marítima, el historiador Carlos Mesa; que ha incrementado su popularidad después de participar exitosamente como apologista de la causa boliviana, en el principal canal chileno de televisión. Ambos fueron presidentes de la República extinta y con las tareas bien hechas, han inspirado a algunos activistas de las redes sociales que ya los ven como una dupla de candidatos para las elecciones de 2019 o como una fórmula alternativa al quebranto de liderazgo que sufre la oposición boliviana. Es que con mucha honestidad han encendido una sensación de superioridad, que ha resultado nociva en medio de los círculos de Gobierno; además que los talentos y las capacidades de estos dos diplomáticos han estimulado el aprecio popular por la labor y las acciones eficientes que desarrollan en el proceso de defensa de los derechos del país.
El historiador Carlos Mesa, el jueves pasado y en medio de su auge, ha manifestado que no es partidario de la reelección del presidente Morales. Esta declaración le ha valido muchas simpatías entre la oposición, así como ha inyectado una dosis considerable de malestar a todos (léase todos) los funcionarios oficialistas. La aparición (o la reaparición, como quiera entenderse) de estos personajes públicos en la escena política ha puesto en evidencia la minusvalía en la que ha caído la figura del presidente Morales. Es que lo que ha prevalecido en el inconsciente colectivo es el perfil competente y estadista con el que se han comportado, tanto Mesa como Rodríguez, en el escenario donde les tocó participar.
El hecho que durante esta semana la atención nacional y la opinión pública hayan prescindido de Evo Morales, muy relegado en una esquina, ha acribillado en lo más íntimo del oficialismo. Todo quedó patente en el acto oficial en memoria de los 150 años de la muerte del Mariscal Santa Cruz. Las vanidades y las inseguridades del alto dignatario emanaron a flor de piel; además, sus reiterados titubeos en el discurso delataron su lado más flojo como estadista. Este acontecimiento no ha coincidido con el éxito obtenido en La Haya por los dos protagonistas inmediatos; es más, puso sombra sobre el liderazgo nacional que actualmente ostenta de una manera artificial el presidente Morales, que hace grandes esfuerzos para permanecer en el firmamento como una estrella, pese a su brillo decadente.
Ya deberían tener cuidado estos dos diplomáticos, porque los agentes azules están concentrando un cúmulo de sentimientos atroces y unas envidias irrefrenables para deshacerse de ellos; por haber relegado la imagen del todopoderoso y por poner en peligro la ficción de la reelección. Lo peor que podría hacer el Gobierno es separarlos de sus funciones diplomáticas, por el sólo hecho de disentir con el “megalomaniaco” plan para la reelección del máximo líder. Este sí que sería un acto de brutalidad pura y simple, no extraño para el común de las gentes, porque el Gobierno utilizará cualquier medio para reconstruir y ante todo glorificar la figura del presidente del Estado Plurinacional; aunque sea aplicando, contra los que le hacen sombra, esa crueldad selectiva y taimada que mal sobra en las mentes masistas.

martes, 15 de septiembre de 2015

reflexiona El Deber sobre la crisis en marcha, sobre el reconocimiento de Evo de tal problema cien veces negado, de las medidas aser adoptadas, pero...ED es excesivamente optimista al expresar que las iniciativas oficialistas del masismo podrían permitir sobrellevar la CRISIS que está a las puertas.

Desde que el presidente Evo Morales admitió que, en efecto, como se puede observar en todo el país, ha llegado la crisis, pues los precios de las materias primas de exportación han caído de manera irremediable, surge la esperanza de que se adopten medidas apropiadas. Mientras se negaba la crisis, aludiendo a presuntos blindajes, se podía temer que un exceso de confianza, o de optimismo, impida que se busquen soluciones. Admitir que existe un problema es la mitad de su solución.

El presidente Morales ha dicho que para contar con los recursos requeridos por el ambicioso plan de inversiones públicas, diseñado para contrarrestar la crisis, será preciso acudir al crédito extranjero. Eso había pronosticado Juan Antonio Morales, expresidente del Banco Central de Bolivia, cuando dijo que, dado el bajo nivel del ahorro público, parte de los 6.000 o 7.000 millones de dólares requeridos deberán proceder de préstamos del exterior.

El Gobierno asegura que el nivel de la deuda pública se mantiene en una proporción muy aceptable respecto del Producto Interno Bruto, una tasa que sería inferior a la que se daba en anteriores gobiernos. Por lo tanto, queda por confiar en que las autoridades nacionales hayan hecho una buena selección de proyectos en los que se piensa invertir semejantes sumas, de tal modo que no se conviertan en dolores de cabeza.
Se han hecho anuncios de que el próximo año será testigo de la llegada de los primeros ingresos de la industrialización, lo que alienta la esperanza de que el país, poco a poco, vaya dejando su actual dependencia de las materias primas.

Se anuncia para junio próximo el inicio de operaciones de la planta de Bulo Bulo, donde se producirá urea para atender la demanda interna e incluso para exportar.

El tan demorado proyecto del litio tendría que comenzar a producir algo el próximo año, aunque sea solamente potasio, tan necesario para la agricultura. Asimismo, el presidente anunció que, ante la caída del precio del gas de exportación y su efecto en el Impuesto Directo a los Hidrocarburos, las gobernaciones recibirán recursos provenientes de las reservas internacionales del Banco Central de Bolivia.

Son iniciativas positivas que, aplicadas con sabiduría y mucha transparencia, podrían permitir a Bolivia sobrellevar esta grave crisis

viernes, 11 de septiembre de 2015

el impresionante desarrollo urbano al otro lado del puente Boianini, que parece un paisaje rescatado de las mil y una noches. está siendo aprovechado por unas pocas empresas que han encontrado una mina de oro en los loteamientos y las urbanizaciones, lo más grave serían los intereses privados que están impidiendo la construcción de al menos un puente Mas sobre el Rio Piraí. habrá que prestar atención a lo que dice El Dia de SC

Desde los años '90, mucho antes de que se construyera el puente sobre el río Piraí ya se vislumbraba el futuro del municipio de Porongo, donde hoy se está viviendo una explosión demográfica impresionante, con multimillonarias inversiones en la construcción, el desarrollo de urbanizaciones y condominios de todo tipo.
Es de suponer, porque no hay mayores datos, que se está talando y modificando el ecosistema de miles de hectáreas, cambiando el curso de los ríos y arroyos; se está alterando la superficie, perforando pozos de agua, contaminando y haciendo un sinnúmero de actividades para darle paso al “progreso” y la “civilización”.
Deberíamos suponer también que hay alguien que está vigilando todo ese proceso de expansión, que existen autoridades que están fiscalizando que el progreso no signifique un simple mercantilismo que tarde o temprano terminará por volcarse en contra de nosotros mismos, en forma de inundaciones, desbordes, destrucción y polución.
Lamentablemente se sabe con mayor certeza, que el Municipio de Porongo carece de la talla institucional, de los recursos, la capacidad técnica y la autoridad para fiscalizar lo que está ocurriendo en esas pampas tan frágiles que necesitan la mano especialista y consciente de expertos y autoridades que miren más allá del simple negocio de compra y venta de terrenos.
Dentro de muy poco tiempo Porongo se convertirá en uno de los municipios más poblados de la zona, con un cálculo aproximado de 300 mil habitantes. Toda esa gente necesitará agua potable, servicios básicos y por supuesto, lugares para botar la basura y otros medios de saneamiento. Lo más probable es que con la ausencia de planificación, todo esto ya esté cobrando forma con un criterio de improvisación que pone en riesgo el bienestar de los mismos pobladores y sobre todo, el futuro de los que viven de este lado del río Piraí.
Todos deben conocer que la mayor parte de los afluentes de agua subterránea de donde se provee el Municipio de Santa Cruz provienen de las zonas altas, del Amboró y sus alrededores, es decir, las colinas que llegan hasta el Urubó. En otras palabras, si los habitantes de Porongo, que se están multiplicando con gran rapidez, llegan a contaminar de manera significativa el agua del subsuelo (cosa que ya está pasando), el problema de nuestra agua potable, que desde ya es crítico, se agravará aún más.
El atraso del alcantarillado sanitario en Santa Cruz es uno de los más altos en relación a otros servicios y eso también ocurre en Porongo, donde están repitiendo el grave error de priorizar el pavimento en lugar de la salud, el agua potable y el futuro de la población. Este problema constituye un reto enorme para nuestra alcaldía, que debe asumir su liderazgo y así como hace causa común la construcción de un nuevo puente sobre el río, debería unir fuerzas con las autoridades porongueñas para planificar el crecimiento de esa zona vecina, para que el progreso y el esplendor que se observa desde afuera no signifique un riesgo para todos.
El Municipio de Porongo carece de la talla institucional, de los recursos, la capacidad técnica y la autoridad para fiscalizar lo que está ocurriendo en esas pampas tan frágiles que necesitan la mano especialista y consciente de expertos y autoridades que miren más allá del simple negocio de compra y venta de terrenos.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

dramático el ejemplo de Brasil, que alentado por la venta de sus materias primas emprendió grandes proyectos que hoy están paralizados. es que el frenazo de China principal comprador repercute de materia tétrica sobre las inversiones. lo de Brasil debería ser asimilado en Bolivia sostiene El Deber con plena razón

Para Brasil, la actual crisis económica significa, entre otras cosas, la renuncia de grandes obras y proyectos diseñados cuando el país vivía el auge de los precios altos de las materias primas. El ejemplo brasileño es desgarrador, pero tendría que servir de lección a todos los países que, entusiasmados por un auge que resultó pasajero, se empeñaron en proyectos faraónicos, gastos suntuosos y todo tipo de derroches. 

Segundo productor y exportador mundial de hierro, después de Australia, el país vecino se había acostumbrado a los altos precios y se había lanzado a grandes emprendimientos para aumentar su producción. El precio del hierro cayó en un 60% debido a la desaceleración china, y ahora no solamente están paralizados proyectos mineros, sino también ferrocarriles y puertos diseñados para esas operaciones. El viento de la actual crisis se ha llevado grandes planes, pero también grandes nombres, como el del famoso millonario Eike Batista, que llegó a figurar en la lista de la revista Forbes, pero que ahora está quebrado.

Lo malo es que algunos proyectos habían sido diseñados para atender más de una necesidad, como el ferrocarril que debía cruzar el estado de Bahía para sacar el hierro del complejo minero de Caetité y, de paso, transportar la soya que se produce en el trayecto. Ahora todo eso está parado. Otro proyecto ferroviario, la línea Transnordestina, está frenado y debía servir para sacar la producción de una mina de hierro que todavía no produce. Dos proyectos cancelados.

El propio proyecto para explotar los fabulosos yacimientos de petróleo y gas en el llamado ‘presal’, en medio del Atlántico, a profundidades que llegan hasta los 5.000 metros, es mirado ahora como un sueño. Es que la empresa Petrobras se había anotado el monopolio en esa obra y ahora, convertida en el ojo del huracán de la corrupción, se ve obligada a dejar que esos yacimientos queden en salmuera, en espera de tiempos mejores. El proyecto tenía muchas ramificaciones, como los puertos que debían construirse, las embarcaciones que se requerirían, las ciudades que serían creadas, pero ahora todo está parado. Miles de despedidos de esos y otros emprendimientos se suman al ejército de desocupados, mientras la economía brasileña se encamina a registrar un decrecimiento ante la angustia de todos. Bolivia deberá tomar cuenta de estas lecciones que muestran lo efímeros que son los períodos de precios altos de las materias primas