lunes, 5 de octubre de 2015

gran acierto Marcelo Gonzáles Yasic, con indisimulado tacto muestra a Rodríguez y Mesa como "el gran peligro"para las ambiciones de EVO. ambos ex-presidentes, además patriotas a toda prueba, sus figuras refulguran en el firmamento político. convocados por las FFAA o un comité de notables incluídos genuinos representantes populares les podría colocar en las máximas responsabilidades. inteligente el texto y digno de tomarse en cuenta.

La resolución de competencias que Bolivia obtuvo favorablemente en el tribunal de La Haya, ha catapultado la imagen pública del agente diplomático ante ese tribunal, el abogado Eduardo Rodríguez, y también del vocero oficial de la demanda marítima, el historiador Carlos Mesa; que ha incrementado su popularidad después de participar exitosamente como apologista de la causa boliviana, en el principal canal chileno de televisión. Ambos fueron presidentes de la República extinta y con las tareas bien hechas, han inspirado a algunos activistas de las redes sociales que ya los ven como una dupla de candidatos para las elecciones de 2019 o como una fórmula alternativa al quebranto de liderazgo que sufre la oposición boliviana. Es que con mucha honestidad han encendido una sensación de superioridad, que ha resultado nociva en medio de los círculos de Gobierno; además que los talentos y las capacidades de estos dos diplomáticos han estimulado el aprecio popular por la labor y las acciones eficientes que desarrollan en el proceso de defensa de los derechos del país.
El historiador Carlos Mesa, el jueves pasado y en medio de su auge, ha manifestado que no es partidario de la reelección del presidente Morales. Esta declaración le ha valido muchas simpatías entre la oposición, así como ha inyectado una dosis considerable de malestar a todos (léase todos) los funcionarios oficialistas. La aparición (o la reaparición, como quiera entenderse) de estos personajes públicos en la escena política ha puesto en evidencia la minusvalía en la que ha caído la figura del presidente Morales. Es que lo que ha prevalecido en el inconsciente colectivo es el perfil competente y estadista con el que se han comportado, tanto Mesa como Rodríguez, en el escenario donde les tocó participar.
El hecho que durante esta semana la atención nacional y la opinión pública hayan prescindido de Evo Morales, muy relegado en una esquina, ha acribillado en lo más íntimo del oficialismo. Todo quedó patente en el acto oficial en memoria de los 150 años de la muerte del Mariscal Santa Cruz. Las vanidades y las inseguridades del alto dignatario emanaron a flor de piel; además, sus reiterados titubeos en el discurso delataron su lado más flojo como estadista. Este acontecimiento no ha coincidido con el éxito obtenido en La Haya por los dos protagonistas inmediatos; es más, puso sombra sobre el liderazgo nacional que actualmente ostenta de una manera artificial el presidente Morales, que hace grandes esfuerzos para permanecer en el firmamento como una estrella, pese a su brillo decadente.
Ya deberían tener cuidado estos dos diplomáticos, porque los agentes azules están concentrando un cúmulo de sentimientos atroces y unas envidias irrefrenables para deshacerse de ellos; por haber relegado la imagen del todopoderoso y por poner en peligro la ficción de la reelección. Lo peor que podría hacer el Gobierno es separarlos de sus funciones diplomáticas, por el sólo hecho de disentir con el “megalomaniaco” plan para la reelección del máximo líder. Este sí que sería un acto de brutalidad pura y simple, no extraño para el común de las gentes, porque el Gobierno utilizará cualquier medio para reconstruir y ante todo glorificar la figura del presidente del Estado Plurinacional; aunque sea aplicando, contra los que le hacen sombra, esa crueldad selectiva y taimada que mal sobra en las mentes masistas.

martes, 15 de septiembre de 2015

reflexiona El Deber sobre la crisis en marcha, sobre el reconocimiento de Evo de tal problema cien veces negado, de las medidas aser adoptadas, pero...ED es excesivamente optimista al expresar que las iniciativas oficialistas del masismo podrían permitir sobrellevar la CRISIS que está a las puertas.

Desde que el presidente Evo Morales admitió que, en efecto, como se puede observar en todo el país, ha llegado la crisis, pues los precios de las materias primas de exportación han caído de manera irremediable, surge la esperanza de que se adopten medidas apropiadas. Mientras se negaba la crisis, aludiendo a presuntos blindajes, se podía temer que un exceso de confianza, o de optimismo, impida que se busquen soluciones. Admitir que existe un problema es la mitad de su solución.

El presidente Morales ha dicho que para contar con los recursos requeridos por el ambicioso plan de inversiones públicas, diseñado para contrarrestar la crisis, será preciso acudir al crédito extranjero. Eso había pronosticado Juan Antonio Morales, expresidente del Banco Central de Bolivia, cuando dijo que, dado el bajo nivel del ahorro público, parte de los 6.000 o 7.000 millones de dólares requeridos deberán proceder de préstamos del exterior.

El Gobierno asegura que el nivel de la deuda pública se mantiene en una proporción muy aceptable respecto del Producto Interno Bruto, una tasa que sería inferior a la que se daba en anteriores gobiernos. Por lo tanto, queda por confiar en que las autoridades nacionales hayan hecho una buena selección de proyectos en los que se piensa invertir semejantes sumas, de tal modo que no se conviertan en dolores de cabeza.
Se han hecho anuncios de que el próximo año será testigo de la llegada de los primeros ingresos de la industrialización, lo que alienta la esperanza de que el país, poco a poco, vaya dejando su actual dependencia de las materias primas.

Se anuncia para junio próximo el inicio de operaciones de la planta de Bulo Bulo, donde se producirá urea para atender la demanda interna e incluso para exportar.

El tan demorado proyecto del litio tendría que comenzar a producir algo el próximo año, aunque sea solamente potasio, tan necesario para la agricultura. Asimismo, el presidente anunció que, ante la caída del precio del gas de exportación y su efecto en el Impuesto Directo a los Hidrocarburos, las gobernaciones recibirán recursos provenientes de las reservas internacionales del Banco Central de Bolivia.

Son iniciativas positivas que, aplicadas con sabiduría y mucha transparencia, podrían permitir a Bolivia sobrellevar esta grave crisis

viernes, 11 de septiembre de 2015

el impresionante desarrollo urbano al otro lado del puente Boianini, que parece un paisaje rescatado de las mil y una noches. está siendo aprovechado por unas pocas empresas que han encontrado una mina de oro en los loteamientos y las urbanizaciones, lo más grave serían los intereses privados que están impidiendo la construcción de al menos un puente Mas sobre el Rio Piraí. habrá que prestar atención a lo que dice El Dia de SC

Desde los años '90, mucho antes de que se construyera el puente sobre el río Piraí ya se vislumbraba el futuro del municipio de Porongo, donde hoy se está viviendo una explosión demográfica impresionante, con multimillonarias inversiones en la construcción, el desarrollo de urbanizaciones y condominios de todo tipo.
Es de suponer, porque no hay mayores datos, que se está talando y modificando el ecosistema de miles de hectáreas, cambiando el curso de los ríos y arroyos; se está alterando la superficie, perforando pozos de agua, contaminando y haciendo un sinnúmero de actividades para darle paso al “progreso” y la “civilización”.
Deberíamos suponer también que hay alguien que está vigilando todo ese proceso de expansión, que existen autoridades que están fiscalizando que el progreso no signifique un simple mercantilismo que tarde o temprano terminará por volcarse en contra de nosotros mismos, en forma de inundaciones, desbordes, destrucción y polución.
Lamentablemente se sabe con mayor certeza, que el Municipio de Porongo carece de la talla institucional, de los recursos, la capacidad técnica y la autoridad para fiscalizar lo que está ocurriendo en esas pampas tan frágiles que necesitan la mano especialista y consciente de expertos y autoridades que miren más allá del simple negocio de compra y venta de terrenos.
Dentro de muy poco tiempo Porongo se convertirá en uno de los municipios más poblados de la zona, con un cálculo aproximado de 300 mil habitantes. Toda esa gente necesitará agua potable, servicios básicos y por supuesto, lugares para botar la basura y otros medios de saneamiento. Lo más probable es que con la ausencia de planificación, todo esto ya esté cobrando forma con un criterio de improvisación que pone en riesgo el bienestar de los mismos pobladores y sobre todo, el futuro de los que viven de este lado del río Piraí.
Todos deben conocer que la mayor parte de los afluentes de agua subterránea de donde se provee el Municipio de Santa Cruz provienen de las zonas altas, del Amboró y sus alrededores, es decir, las colinas que llegan hasta el Urubó. En otras palabras, si los habitantes de Porongo, que se están multiplicando con gran rapidez, llegan a contaminar de manera significativa el agua del subsuelo (cosa que ya está pasando), el problema de nuestra agua potable, que desde ya es crítico, se agravará aún más.
El atraso del alcantarillado sanitario en Santa Cruz es uno de los más altos en relación a otros servicios y eso también ocurre en Porongo, donde están repitiendo el grave error de priorizar el pavimento en lugar de la salud, el agua potable y el futuro de la población. Este problema constituye un reto enorme para nuestra alcaldía, que debe asumir su liderazgo y así como hace causa común la construcción de un nuevo puente sobre el río, debería unir fuerzas con las autoridades porongueñas para planificar el crecimiento de esa zona vecina, para que el progreso y el esplendor que se observa desde afuera no signifique un riesgo para todos.
El Municipio de Porongo carece de la talla institucional, de los recursos, la capacidad técnica y la autoridad para fiscalizar lo que está ocurriendo en esas pampas tan frágiles que necesitan la mano especialista y consciente de expertos y autoridades que miren más allá del simple negocio de compra y venta de terrenos.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

dramático el ejemplo de Brasil, que alentado por la venta de sus materias primas emprendió grandes proyectos que hoy están paralizados. es que el frenazo de China principal comprador repercute de materia tétrica sobre las inversiones. lo de Brasil debería ser asimilado en Bolivia sostiene El Deber con plena razón

Para Brasil, la actual crisis económica significa, entre otras cosas, la renuncia de grandes obras y proyectos diseñados cuando el país vivía el auge de los precios altos de las materias primas. El ejemplo brasileño es desgarrador, pero tendría que servir de lección a todos los países que, entusiasmados por un auge que resultó pasajero, se empeñaron en proyectos faraónicos, gastos suntuosos y todo tipo de derroches. 

Segundo productor y exportador mundial de hierro, después de Australia, el país vecino se había acostumbrado a los altos precios y se había lanzado a grandes emprendimientos para aumentar su producción. El precio del hierro cayó en un 60% debido a la desaceleración china, y ahora no solamente están paralizados proyectos mineros, sino también ferrocarriles y puertos diseñados para esas operaciones. El viento de la actual crisis se ha llevado grandes planes, pero también grandes nombres, como el del famoso millonario Eike Batista, que llegó a figurar en la lista de la revista Forbes, pero que ahora está quebrado.

Lo malo es que algunos proyectos habían sido diseñados para atender más de una necesidad, como el ferrocarril que debía cruzar el estado de Bahía para sacar el hierro del complejo minero de Caetité y, de paso, transportar la soya que se produce en el trayecto. Ahora todo eso está parado. Otro proyecto ferroviario, la línea Transnordestina, está frenado y debía servir para sacar la producción de una mina de hierro que todavía no produce. Dos proyectos cancelados.

El propio proyecto para explotar los fabulosos yacimientos de petróleo y gas en el llamado ‘presal’, en medio del Atlántico, a profundidades que llegan hasta los 5.000 metros, es mirado ahora como un sueño. Es que la empresa Petrobras se había anotado el monopolio en esa obra y ahora, convertida en el ojo del huracán de la corrupción, se ve obligada a dejar que esos yacimientos queden en salmuera, en espera de tiempos mejores. El proyecto tenía muchas ramificaciones, como los puertos que debían construirse, las embarcaciones que se requerirían, las ciudades que serían creadas, pero ahora todo está parado. Miles de despedidos de esos y otros emprendimientos se suman al ejército de desocupados, mientras la economía brasileña se encamina a registrar un decrecimiento ante la angustia de todos. Bolivia deberá tomar cuenta de estas lecciones que muestran lo efímeros que son los períodos de precios altos de las materias primas

lunes, 31 de agosto de 2015


según El Deber que cita a The Economist de Londres:


LAS VACAS FLACAS O MALA RACHA


Los precios, e incluso los expertos y autoridades, señalan que ha llegado la época de las vacas flacas para los países que viven de vender materias primas, como es el caso de Bolivia. Lo difícil es saber cuánto tiempo durará esta mala racha, lo que serviría para que los países afectados tomen sus previsiones e incluso los políticos que usan estos datos para sus ofertas sepan a qué atenerse.

Otra vez la revista británica The Economist, una de las más prestigiosas del mundo en estos temas, se muestra como un oráculo confiable, capaz de ayudar a descifrar este misterio. Tiene 200 años de hacer periodismo sobre economía, lo que le da la autoridad que se le reconoce. Lo que ha dicho es que, lamentablemente para los países que viven de las materias primas, su explotación y su venta, esta mala racha podría durar más tiempo del que duró la buena racha.

La base del pronóstico es la siguiente. Durante los largos años de la buena racha, de las vacas gordas, se produjeron muchas pero muchas inversiones de empresas que estaban felices ante la idea de beneficiarse con precios exorbitantes. El impulso que dieron a la producción de petróleo y de minerales, por ejemplo, ha hecho que una gigantesca cadena de producción se ponga en movimiento. Miles de miles de millones de dólares fueron invertidos para aumentar la producción

Ahora, cuando los precios han caído, ese aparato de producción no puede detenerse en seco y va a seguir enviando al mercado grandes volúmenes, aunque los precios están muy bajos. Es como un tren que no se puede detener en seco. Con esos datos, la revista dice que se podría calcular que esta mala racha dure unos 15 años. Tal es la robustez de la maquinaria productiva que se puso en marcha durante las vacas gordas.

Los productores de ‘shale-oil’ o ‘shale-gas’ (petróleo y gas de esquistos) de Estados Unidos acaban de reducir un 30% sus costos. Tampoco ellos pueden frenar en seco. 

Para Bolivia esta es una nueva lección, la enésima, sobre lo peligroso que es seguir apostando por las materias primas. La crisis asiática de 1997 llevó a Bolivia a sacudones económicos y políticos que se dieron a principios de este siglo.

Para que el país no siga dependiendo de estos vientos foráneos, habría que liberarlo de su dependencia de las materias primas. Es una guerra de la independencia que está pendiente

lunes, 24 de agosto de 2015

mitos que se construyeron en décadas de propaganda se caen...se desploman hasta pulverizarse, Harold Olmos serefiere a Cuba, Venezuela, al Che...cuando el entonces joven capitán del Ejército hoy general jubilado y en silla de ruedas, se defiende de Evo que lo muestra como terrorista, separatista..."para vengar dicen, la muerte del argentino en Vallegrande.

El oleaje del reencuentro Cuba-EEUU todavía bate fuerte sobre las playas de países cuyos gobiernos apostaban a la inmutabilidad del remanente de la Guerra Fría en el Caribe. La caída del malecón ideológico entre La Habana y Washington aún no parece haber sido digerida del todo, pero poco a poco algunos de los mitos bajo los cuales vivió el continente durante décadas parecen ingresar a la sombra. 

El mito de que Cuba ofrecía el paraíso empieza a salir veloz del escenario. Imágenes de estos días muestran a lo largo de hoteles habaneros filas de viejos convertibles reacondicionados y colores brillantes bajo enormes carteles con el grito de guerra que acuñó la revolución cubana “¡Patria o muerte, venceremos!”. Es como el argumento melancólico de una publicación de los últimos años soviéticos al proclamar que el mundo de Winston Smith (George Orwell, 1984) bajo El Gran Hermano fotografiaba a EEUU y que la URSS iba rauda al Edén. La caída del Muro de Berlín la desmintió. Pregunten a cualquier persona informada si propondría reproducir aquel paraíso en su país y la escucharán decir asombrada que usted está loco. 

Arrastrado por el desplome de los precios del petróleo, se desvanece el desahogo que durante más de una década representó Venezuela para miles de cubanos que proporcionaban ingresos jugosos al tesoro de Cuba. La fuga de cientos de médicos y profesores hacia Colombia solo este año es explicada con una lógica difícil de rebatir: en su patria la vida era austera, pero al menos estaban con la familia. En Venezuela conseguir alimentos y cualquier vitualla es casi imposible, mucho más si al hablar se les advierte el acento extranjero. 

El realineamiento de Cuba y EEUU llevará al ocaso a otros mitos. Mucho antes de que fuera disuelta, en la URSS evocaban solo miedo y hambrunas terribles los nombres como Stalin o Brezhnev, jefes supremos por décadas. ¿Cuántos querrían reproducir en Bolivia el sistema que rige en Cuba? No es aventurado decir que el fervor que suscitaba Cuba ahora languidece, igual que la imagen forjada para Ernesto Guevara, el Che, derrotado por un joven capitán que dio a su Ejército una de sus escasas victorias en más de 100 años. En silla de ruedas desde hace más de tres décadas, el militar lidia, junto a otros acusados, con fiscales que aseguran que intentó una guerra terrorista-separatista.

sábado, 22 de agosto de 2015

si las autoridades, en el nivel que corresponda, no cumplen los acuerdos, en el caso concreto con los encarcelados, sobrevendrán los problemas y males mayores se cernirán sobre la comunidad. sentencia de LT a propósito de Palmasola.

Pese a una inicial actitud de indiferencia estatal, la autoridades del Ministerio de Gobierno tomaron la iniciativa de entablar negociaciones con los presos de Palmasola, en Santa Cruz, y arribar a acuerdos mínimos que han permitido disipar las tensiones al suspenderse una huelga de hambre en la que participaban alrededor de 560 reclusos.
Los presos, que encontraron eco en las cárceles del resto del país, demandaban un prediario de 25 bolivianos, construcción de un hospital, restauración de las instalaciones (días antes a carpintería ardió).
Finalmente, se acordó aumentar el prediario a ocho bolivianos y coordinar esfuerzos con las gobernaciones y municipios para mejorar las condiciones generales de los presidios.
Es decir, las autoridades han adoptado un compromiso y será importante que lo honren. No es vano recordar que muchos de los conflictos sociales que se registran en el país se deben a que los representantes del Estado (en todos sus niveles) suscriben una serie de acuerdos para pasar el momento, y luego no los cumplen o lo hacen a medias, provocando reacciones más radicales, creando un círculo vicioso interminable.
En el caso que se comenta hay que agregar que las cárceles del país están hacinadas, la infraestructura es mala y los proyectos de reinserción social de los presos sólo son retórica, salvo cuando gracias a la acción de la Pastoral Penitenciaria de la Iglesia Católica, algunas iglesias y agrupaciones (que genéricamente llamadas organizaciones no gubernamentales, ésas que el Gobierno cree que ya no sirven) de ciudadanos, hombres y mujeres, que han hecho suya --incluso antes que la pronuncie el papa Francisco-- la idea de que estar recluido no es estar excluido.