viernes, 25 de marzo de 2011

se cae Chávez en Venezuela como se cae Evo en Bolivia. bajar en las encuestas significa no poder subir de nuev.

Un estudio realizado por unas de las principales encuestadoras locales revela que las preferencias de los venezolanos se dividen entre el presidente Hugo Chávez y la oposición, y cerca de una tercera parte reconoció estar indecisa sobre a quién apoyar si las elecciones fueran en un futuro próximo.




Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis, dijo que el estudio que efectuaron el mes pasado mostró que sólo 25,7% de los encuestados se mostró seguro de votar por Chávez si las elecciones fueran en febrero del 2011.



Los candidatos de la oposición lograron en conjunto un respaldo de 28,4%, mientras que 34% de los encuestados manifestó estar indeciso y 13,2% dijo que no votaría por ninguno, según revela el estudio que se realizó entre 1.300 personas entre el 26 de enero y 5 de febrero.



La encuesta, que tiene un margen de error de 2,7 puntos porcentuales, fue financiada por más de 300 empresarios y particulares.



Tras ganar las elecciones presidenciales de 1998, Chávez fue reelecto en el 2000 luego de unos comicios generales que se hicieron en el país luego de la aprobación de una nueva Constitución.



"Chávez nunca se ha enfrentado a una elección… desde una posición tan débil", dijo León al asegurar que el escenario podría cambiar mucho antes de las elecciones del próximo año.



Las autoridades electorales han informado que los comicios presidenciales podrían celebrarse en diciembre del 2012.



La coalición opositora, que está integrada por cerca de una decena de partidos y organizaciones, anunció el mes pasado que realizará una elección primaria para seleccionar un candidato presidencial único, que podría realizarse entre el 27 de noviembre del 2011 y el 11 de marzo del 2012.



León dijo que la encuesta reveló que entre los opositores con más respaldo popular está Henrique Capriles, gobernador del estado Miranda, con 16,7%; el ex candidato presidencial Manuel Rosales, con 8,9%; Pablo Pérez, gobernador del estado occidental del Zulia, con 7,4%, y Leopoldo López, ex alcalde del municipio capitalino de Chacao, con el 6,7%.

jueves, 24 de marzo de 2011

La Prensa se pregunta si Evo no estará de nuevo con "actitudes distractivas" dentro del tema del MAR. los chilenos están extrañados de la doble cara de Evo

¿Políticas de distracción o políticas ambiguas? Cabe la duda ciertamente. Habrá quienes se inclinen por la primera, suponiendo que existe la necesidad del Ejecutivo de distraer la atención de la ciudadanía de lo que ha sido un masivo y efectivo paro de 72 horas en las distintas urbes del país, principalmente La Paz, aspecto que ha evidenciado el descontento de sectores vitales representativos del pueblo, como la Central Obrera Bolivia (COB) y las universidades, con las determinaciones del Gobierno. ¿Si éste fuese el caso, un discurso de tal envergadura era necesario? 

La segunda, por su determinación y firmeza, resulta riesgosa para las relaciones diplomáticas entre Chile y Bolivia. Sorprende el tenor del discurso emitido por el Primer Mandatario a tiempo de rememorar el 132 aniversario de la Guerra del Pacífico, toda vez que hace un par de días, en conferencia otorgada en Santiago a favor del Mercurio de Chile, señaló que “no creo mucho en eso”, refiriéndose a la posibilidad de que Bolivia judicialice la demanda marítima ante el Tribunal de Justicia Internacional de La Haya, “creo en la confianza de las relaciones a partir de Lagos. No soy experto constitucionalista ni en demandas internacionales. En eso no creo tanto.” ¿Si no se cree en este tipo de acciones internacionales, cuál es el objeto de comunicarlas al mundo? 

Si bien existe una base constitucional, prevista en el artículo 267 de la carta fundamental, que señala que constituye un objetivo permanente e irrenunciable del Estado boliviano lograr una solución efectiva al diferendo marítimo a través de medios pacíficos, conducentes al ejercicio pleno de la soberanía sobre el océano Pacífico y su espacio marítimo, es necesario evaluar cuáles son los medios efectivos para lograr el cometido constitucional. ¿Será contundente una demanda ante La Haya? ¿Cuál es la relación costo-beneficio de ésta? ¿Acaso no se pierden los mejores años de gestión diplomática, arduamente logrados por el Gobierno de turno? 

El criterio general de varios congresistas chilenos, tal el caso de Hernán Larraín, es que ha existido “permanente contradicción” en la posición boliviana respecto del tratamiento del tema marítimo con Chile. En entrevista telefónica sostenida en el programa No Mentirás, el señor Larraín ha llegado a preguntar públicamente si “Bolivia está dispuesta a llegar a un acuerdo.” Por su parte, el presidente Piñera ha manifestado, en un breve comunicado, que “el discurso de Morales es un serio obstáculo para las relaciones entre ambos países.” Además, ha agregado que Chile no negociará soberanía sobre el espacio marítimo con Bolivia. Para el Gobierno de este país, no existen deudas pendientes con Bolivia; al contrario, se manifestó que Chile cumplió estrictamente lo dispuesto en el Tratado de 1904, el que ha sido ratificado por ambos Estados conforme a procedimientos constitucionales. 

Se desconoce lo que se perseguía con este discurso, lo único cierto es que ha logrado llevar la atención, hasta hoy centrada en los problemas sociales que atañan al país, a un marco internacional relacionado con el más preciado anhelo de los bolivianos: el mar. 

miércoles, 23 de marzo de 2011

todos los diarios le dedican sendos editoriales al tema del MAR, como El Dia que nos muestra el esfuerzo del MAS para no mostrar cara de enojado ante el fracaso de las charlas con los chilenos

El libreto chileno


En Chile hay grandes expectativas por lo que pueda decir hoy el presidente boliviano, a raíz de la conmemoración de un año más del enclaustramiento marítimo. Los medios de comunicación santiaguinos han estado reportando acerca de la gran preocupación que existe en la Cancillería chilena sobre la nueva conducta que ha estado adoptando últimamente Evo Morales en relación al tema del mar, incisivo y con un fuerte tono querellante, acento que subió a su máximo nivel el 22 de enero pasado, cuando el Mandatario exigió a su vecino la devolución de Atacama, pedido que mereció luego una severa advertencia y las disculpas respectivas de este lado de la frontera. Los chilenos saben muy bien que los decibeles marítimos suben en Bolivia cada vez que hay un presidente en problemas, cosa que ha sido una constante en los últimos 132 años de historia. Por eso es que la demanda boliviana nunca pasó de ser un artilugio político inmediatista  y en Chile se han acostumbrado a lidiar con los sobresaltos mediáticos que en los últimos cinco años habían menguado, gracias a la solidez del Gobierno del MAS, que no requirió –hasta ahora-, del clásico artilugio altoperuano consistente en agitar las masas y desviar su atención con viejas e inconsistentes consignas “pidemar”. Un aire de alivio recorrió hace unos días los pasillos de la Cancillería chilena, cuando casi al unísono, el vicepresidente García Linera y el ministro de Comunicación, Iván Canelas, aseguraron que este 23 de marzo no habrá lapsus ni exhortaciones para que los chilenos apuren las cosas y que en el discurso del Día del Mar, Evo Morales mantendrá el tono de cordialidad y amistad hacia Chile. La promesa de ambas autoridades se produjo justo después de conocerse las nuevas encuestas de percepción política en el país, que reportan un crecimiento de siete puntos en la imagen presidencial, que aún no logra atravesar la barrera del 40 por ciento después de haber caído casi al 30. Los medios de comunicación de Chile se han encargado de posicionar la idea de que si Evo habla del mar es porque anda muy mal en las encuestas y ya no dudan en afirmar –tal como lo hace el diario La Tercera-, que si el Mandatario boliviano no quiere dar señales de debilidad, es mejor que se ajuste al “libreto chileno”, que hasta ahora ha consistido en marear la perdiz con la famosa agenda de trece puntos y responder con un “No” contundente, cada vez que alguien ha tocado el tema de la soberanía. A Chile le conviene que se mantengan vivas las expectativas de los bolivianos sobre el avance del diálogo (así no hacen olas), aspiración que coincide con la imagen que pretende mantener Evo Morales: la de un presidente que está avanzando en la recuperación del mar.  Si bien la diplomacia chilena se preocupa porque el tono de Evo Morales no llegue a extremos de desbordes verbales, el libreto aguanta que el Presidente haga alusiones a la necesidad de mantener un calendario específico sobre el diálogo y la búsqueda de una solución al enclaustramiento marítimo. Ellos están dispuestos a diseñar y reprogramar agendas, reestructurar comisiones y hacer todo tipo de movimientos que den la sensación de que hay avances. Recientemente hasta se habló de la posibilidad de que el presidente chileno Sebastián Piñera visite el Chapare. Con eso, Chile podría comprar el silencio de Evo para rato.Los medios de Chile se han encargado de posicionar la idea de que si Evo habla del mar es porque anda muy mal en las encuestas y ya no dudan en afirmar –tal como lo hace el diario La Tercera-, que si el Presidente boliviano no quiere dar señales de debilidad, es mejor que se ajuste al “libreto chileno”.

lunes, 21 de marzo de 2011

Cuba claro que tiene que apoyar a Gadafi tan antiguo en el poder como Castro. Venezuela por política y Evo por imitador. La Prensa explica porqué el ataque

El dictador libio Muamar al Gadafi no sólo ha tocado a su pueblo, ha tocado al mundo. La Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, al margen de contar con la abstinencia de países importantes como Rusia, China, Alemania y Brasil, cuenta con la aprobación de diez países miembros, representando la voluntad de la comunidad internacional de poner fin a la matanza de civiles inocentes. La afectación a los derechos humanos en Libia legitima el actuar de las fuerzas aliadas, es lamentable que la Resolución haya tardado, es reprochable que el Consejo de Seguridad actúe como consecuencia del ataque en contra de la población. 

Las declaraciones de Gadafi respecto de una guerra prolongada con paciencia ilimitada y fe profunda afirman la irracionalidad de su régimen. Acudir al sentimiento antiimperialista y a los extremos de una guerra religiosa en contra de los aliados, principalmente Estados Unidos, representa una amenaza muy grande. Se ha escuchado en las calles de Libia que los aliados son enemigos del islam y que es necesario hacer un solo frente para derrocarlos. ¿Cómo reaccionarán los países islámicos ante este acontecimiento? Esto todavía es un tema que se desenlazará en los próximos días; sin embargo, todo indica que el apoyo a Gadafi es escaso, por no decir ninguno. 

La intervención militar tiene un solo fin: derrocar la dictadura y devolver a favor del pueblo un régimen democrático que garantice los derechos humanos. La operación Odisea del Amanecer es el movimiento militar más grande después de la intervención de Irak en 2003. ¿Esto representará el fin de Gadafi? Definitivamente. Si los Estados Unidos tuvo la capacidad de derrocar a Saddam Hussein en un Irak con menos oposición a su dictadura, no existe duda de que Gadafi seguirá la misma suerte. 

Lo atroz de todo esto es que durante el tiempo que demore la extinción del régimen, producto de misiles Tomahawk, disparos de ametralladoras rebeldes, campos minados, coches bombas y otros, centenares de personas inocentes morirán. 

¿Cuán grandes pueden ser el ego y el egoísmo de una persona, al límite de que por defender lo indefendible la vida de sus compatriotas carezca de valor? 

viernes, 18 de marzo de 2011

zona de exclusión aérea salvo transporte de ayuda humanitaria. severo control de armas y restricciones a Gadafi implica la resolución reciente en Nueva York

El Consejo de Seguridad de la o­nU declaró hoy una prohibición de vuelos sobre el espacio aéreo de Libia para proteger a los civiles y exigió un cese inmediato de la violencia en ese país.
En una resolución adoptada con diez votos a favor y cinco abstenciones –China, Rusia, India, Brasil y Alemania – el Consejo también llamó a reforzar el embargo de armas impuesto anteriormente a Libia.
El texto –promovido por Líbano en nombre de la Liga Árabe, Francia y el Reino Unido – autoriza a los Estados miembros de Naciones Unidas a tomar todas las medidas necesarias para proteger a los civiles de los ataques de las fuerzas del gobierno.
La zona de exclusión aérea prohíbe todos los vuelos en el espacio aéreo de Libia excepto los que transporten ayuda humanitaria o evacúen a nacionales de otros países.
El documento también estipula que todos los países deben negarle el permiso de aterrizar, despegar y sobrevolar su territorio a todos los aviones con registro u operación , a menos que hayan sido aprobados de antemano por el Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad.
Del mismo modo señala que los Estados miembros de la o­nU deberán prohibir el despegue, aterrizaje y sobrevuelo de cualquier aeronave sospechosa de transportar armas o mercenarios a Libia.
La resolución también refrenda el congelamiento de activos de los dirigentes libios y las restricciones de viaje a la cúpula del gobierno.
La votación de la máxima instancia de la o­nU estuvo precedida por un intenso debate en torno al uso de la fuerza militar para contrarrestar la ofensiva del régimen de Muamar Gadafi contra el movimiento opositor que intenta poner fin a su régimen de casi 42 años

miércoles, 16 de marzo de 2011

el propio Evo se tiende la trampa. para qué tuvo que mencionar que el nuevo jefe policial tiene 90 días para terminar con la corrupción cuando sabe que ello es imposible. la prensa está llevando la cuenta retroactiva ya pasaron 7, que 82 días.

Nuevos policías egresan anualmente

El presidente Evo Morales dio 90 días de plazo al nuevo comandante de la Policía, coronel Ciro Farfán, para que acabe con “el cáncer de la corrupción” que reina en esa institución.
Lo hizo a los pocos días de que estallara el escándalo de la captura del general René Sanabria en Panamá, portando 60 kilos de cocaína, con lo que se enlodó aún más la policía boliviana.
Una de las enseñanzas más difundidas en política es que no conviene ponerse plazos para nada, porque la gente los toma en cuenta y cualquier falla es un fracaso.
El presidente Morales había dado un plazo más corto todavía, de 45 días, al comandante reemplazado, general Oscar Nina, pero nunca le pidió cuentas sobre lo que había avanzado en esa materia.
El reemplazo de Nina, producido a los pocos días de la detención de Sanabria, dio la impresión de haber obedecido a ese escándalo y no a cambios fijados por el calendario, como explicaron los funcionarios del Gobierno.
Como quiera que sea, el plazo de 90 días dado a Farfán no parece una decisión bien meditada. Es difícil erradicar un cáncer, pero si es un cáncer de corrupción es más difícil todavía, y más aún si se lo debe hacer en tres meses.
Algunos analistas sospechan que en el Gobierno hay alguien que hace cometer errores al presidente Morales, pero esta vez se ha observado que es él mismo quien los comete. No tenía ninguna necesidad de poner plazos al nuevo comandante de la Policía: necesitaba mostrar al país que su gobierno entiende muy bien que el narcotráfico es un peligro mayúsculo que amenaza a la sociedad boliviana.
En cambio de ello, se han esmerado en decir cosas que le perjudican, como sostener que la captura de Sanabria es una patraña montada por “el imperio” contra el mandatario y su gobierno. Si nadie hubiera vinculado el caso con el Gobierno y con Evo Morales, estas declaraciones le hubieran abierto los ojos sobre este novedoso alcance.
Un estadista hubiera convocado a una reunión nacional para proponer la elaboración de una estrategia de defensa del país ante este flagelo. Hubiera propuesto la ejecución de un plan acelerado para la erradicación de los cocales, tanto excedentarios como ilegales. Hubiera dicho a los bolivianos que esta guerra la vamos a ganar, y que el narcotráfico no se saldrá con las suyas porque se le irán arrebatando los factores que tiene a su favor, como son los cocales ilegales.
El espectáculo del Parlamento, donde el ministro que tenía bajo su mando al general Sanabria fue aplaudido por el oficialismo, fue otro error. Ganar a la oposición en el Parlamento no podría llamarse un éxito, dada la diferencia de votos, de los propios y de los recién adquiridos. Lo que había que hacer era otra cosa.
Albert Einstein dijo: “no pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”. Esta enseñanza podría servir mucho al Gobierno central. Si quiere que la situación del narcotráfico cambie, para beneficio del país, habría que dejar de hacer lo mismo.
(Editorial de El Deber de Santa Cruz, Bolivia)

martes, 15 de marzo de 2011

desde Santiago La Tercera reseña el narcoescándalo con el narcogeneral refiriéndose a la solicitud de Evo de pedir informes a Chile y Estados Unidos sobre el suceso

El gobierno boliviano se quejó hoy de que Estados Unidos no le informó de las investigaciones previas ni de la operación para detener en Panamá el jueves pasado, por narcotráfico, al ex jefe de la fuerza antidrogas, general René Sanabria.

Fue el viceministro de Sustancias Controladas, Felipe Cáceres, quien explicó que no tuvieron "ninguna información" ni de Interpol, ni del Departamento de Estado norteamericano vía la DEA (agencia antidrogas estadounidense), lo que a su juicio resulta extraño. En todo caso prefirió no adelantar mayores juicios hasta que finalice la investigación del caso.

Este argumento contrasta con el que entregó el fin de semana pasado, en una reunión con cocaleros del centro del país, en que en forma directa atribuyó la detención de Sanabria a que la DEA está "dolida" por su expulsión de Bolivia en 2008, cuando Sanabria estaba al frente de la policía antidrogas.

Tanto el Presidente Evo Morales como Cáceres son dirigentes de sindicatos de productores de hoja de coca, base para la producción de cocaína, aunque una pequeña parte de los bolivianos la usa también para el "acullico", el masticado tradicional de algunos pueblos andinos.

Sanabria fue extraditado de Panamá a Miami, junto con su presunto cómplice Marcelo Juan Foronda, acusados de estar preparando nuevos embarques de cocaína boliviana hacia Estados Unidos, a donde ya habían enviado 144 kilos en 2010.

El general fue jefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico entre 2007 y 2009 y hasta ahora dirigía un grupo de inteligencia del ministerio de gobierno. Su captura y los crecientes decomisos de droga boliviana en distintos continentes han desatado una polémica sobre la responsabilidad de Morales en el auge del narcotráfico en el país.

Cáceres negó que el narcotráfico haya "perforado" las altas esferas del gobierno y la Policía, como aseguran líderes de la oposición, y calificó de "alta traición" la actuación de Sanabria.

"Ni se nos pasaba por la mente que un general de esa talla iba a estar inmiscuido en tráfico y sería cabecilla de esta red internacional de policías. Lamentamos, pero los delitos son de orden personal, no institucional", sostuvo.

Cuatro policías acusados en el mismo caso fueron enviados el lunes a prisión, en forma preventiva, y se presume que hay más agentes implicados.