domingo, 7 de octubre de 2012

de las plumas más severas que tiene Bolivia, sale el texto para reflexionar sobre Bolivia, Venezuela y las elecciones que empiezan en unas horas. Manfredo Kempff


En Bolivia -seguramente que como en toda Latinoamérica- existen dos tendencias muy marcadas sobre lo que será el resultado de las elecciones de este domingo en Venezuela. En el Estado Plurinacional del masismo, beneficiario directo de las dádivas chavistas, una derrota del Comandante sería tan desastrosa que sus funcionarios ya se han puesto a temblar ante la mera posibilidad de que suceda. De otro lado, sería milagrosamente bella para quienes queremos que Chávez se vaya a su casa, luego de casi 14 años de una administración veleidosa, con ínfulas de cesarismo, que a los venezolanos les ha costado mucho dinero, fracasos, y lo que todavía queda por descubrir.
No vamos a analizar a estas alturas lo que ya sabemos, que, por un lado, está la inmensa y rica organización partidaria de Hugo Chávez, dispuesta a todo, hasta a no reconocer una derrota en las urnas para que no sienten a sus espadones rojos ante los tribunales de justicia; y por la otra, una oposición patriótica, cansada de soportar malos y soeces espectáculos, aglutinada en torno a un político joven que utiliza un lenguaje sencillo y que conoce al detalle todo el derroche y las picardías que ha cometido su antagonista. Esa oposición unida enfrenta a la poderosa maquinaria del poder total.
Si Chávez gana ahora, Venezuela tendrá que soportar años muy duros en su porvenir, porque el Comandante no tiene visos de cambiar, y, peor, está cada día más terco en continuar con su “revolución bolivariana”, que es todo un fiasco. Si las cosas se dieran de manera tan infausta batirán palmas en el gobierno de Bolivia por supuesto, y en todas las naciones que conforman el ALBA, que no son otra cosa que la pesada mochila cargada de lastre por Chávez y pagada costosamente con el petróleo venezolano.
Para el Estado Plurinacional de Bolivia la situación se pondrá color de hormiga si este domingo sorprende Capriles al sospechosamente resucitado Chávez. Se pondrá color de hormiga porque Bolivia, que bordea su deuda con Venezuela en torno a los 550 millones de dólares según declara el embajador boliviano en Caracas, tendrá que pagar a partir de ese momento un diesel sin subvenciones o comprarlo de otro lugar. Y las hormiguitas treparan por las piernas de S.E. hasta provocarle picazones dolorosas porque se acabará aquel camelo de “Bolivia cambia, Evo cumple”, donde ni Bolivia cambió ni Evo cumplió y muchos dólares se volatilizaron. Ya lo ha denunciado el propio Capriles mostrando hasta algunos proyectos fallidos y sus cifras millonarias.
Pero además de que el Estado Plurinacional dejará de percibir una jugosa colaboración entre cuates, a S.E. se le vendrá abajo la estantería de un envidiable foro de elogios y aplausos gratuitos que le ha armado Chávez en el ALBA, UNASUR, y con los hermanos Castro; además de un especial y personal empeño en su conexión con las satrapías árabes y persa que aleja a S.E. del mundo occidental y lo convierte en declarado enemigo de los EEUU, hasta a llegar a extremos muy peligrosos que parecen traducirse en un auténtico odio.
El favorito para ganar la elección es Chávez, ya lo sabemos. Pero Capriles, insultado mil veces por su adversario, puede dar una sorpresa hoy. ¿Qué sucederá con el gobierno boliviano si Capriles gana? Y la pregunta es válida desde el momento en que la alta jerarquía masista está hablando de “revisar” sus relaciones con Venezuela si Chávez no es más presidente. ¿Qué significa “revisar” sus relaciones con Venezuela? ¿Lo que se ha hecho con Paraguay? ¿No reconocer a la nueva administración? ¿No se dan cuenta que aunque Capriles no triunfe su fuerza será inmensa, tanta que podrá paralizar los derroches y las bravatas de Hugo Chávez?
La Cancillería no puede darse el lujo de seguir cosechando fracasos diplomáticos todas las semanas, porque esto se va acumulando en una cuenta pormenorizada que registran los medios de comunicación y la memoria de la gente. El ministro de Gobierno fue de los primeros en afirmar que de ganar Capriles habrá que “revisar” las relaciones con Venezuela. ¿Por qué se mete el ministro Romero en lo que no le incumbe? Y claro, el embajador en Caracas, señor Alvarado, que dice ya no ejercer el cargo, pero que sin embargo habla, ha repetido lo mismo. ¿Cómo puede el jefe misión decir semejante disparate? ¿Con qué cara se presentará él o su sucesor ante Capriles si éste es ungido Presidente? Lo menos que hará la nueva Cancillería venezolana será no concederle ni una audiencia más al embajador-fantasma y ponerlo sencillamente en el “freezer”. Así, sin aspavientos ni histeria, se maneja la diplomacia.
Quiera Dios que se produzca el milagro electoral, no por Alvarado, Romero, ni por “Bolivia cambia, Evo cumple”, sino por el pueblo venezolano que no se merece tanto escarnio y porque esa victoria señale el camino para que en Bolivia aparezca una luz y se sacudan las molleras duras y mezquinas sobre cómo deben hacerse las cosas ante quienes se emperran en perdurar en el mando burlándose de la democracia y del voto.

jueves, 4 de octubre de 2012

Si gana Capriles...dice el Penoco habrá que pagar una megadeuda contraída por Evo para hacer canchitas de césped artificial y otros fantasmas

Los reflejos plurinacionales lucieron muy adormecidos a raíz de los datos que ofreció el candidato a presidente de Venezuela, Henrique Capriles, quien cuestionó duramente el derroche en el que ha incurrido Hugo Chávez con varios países aliados, entre ellos Bolivia, donde financió con más de 60 millones de dólares el programa “Bolivia cambia, Evo cumple”. El postulante enumeró todas las obras que se han hecho con ese dinero, la mayoría campos deportivos como el estadio de San José de Oruro y la cancha de la ACF que han quedado a medias o en los papeles. La gran sorpresa que se habrá llevado la comunidad internacional al saber las grandes prioridades de Bolivia, uno de los países más pobres del planeta, que incurre en la excentricidad de dilapidar más de la cuenta en canchitas y para colmo, “fantasmas”. La ministra de Propaganda, Amanda Dávila, intentó desmentir a Capriles, diciendo que el programa “Evo cumple” ya no usa fondos venezolanos, olvidando nada menos que 60 milloncitos. Por su parte, el ministro de Gobierno ha dicho que, de ganar la oposición, nuestro país revisará los programas de cooperación con Venezuela. En realidad, los más deseosos de terminar este idilio serán ellos y los bolivianos no tendremos más remedio que apurarnos en pagar una deuda que ha crecido en un 800 por ciento en los últimos años y que en este momento llega a los 421 millones de dólares.

sábado, 29 de septiembre de 2012

la renuncia de los jueces debería aprovecharse para dar plena infependencia judicial de otro modo la desconfianza en el sistema que está llegando a lo intolerable. LTD


La renuncia de seis jueces cautelares de Cochabamba –que ha sido rechazada por el Consejo de la Magistratura–confirma lo que desde diversos sectores del país se viene denunciando: la injerencia del Órgano Ejecutivo, fundamentalmente a través del Ministerio Público y algunas comisiones legislativas, en la administración judicial para ponerla a su servicio.
Son diversos los instrumentos que se ha dotado a la Fiscalía para dar curso a acciones que atentan contra el principio de que el juez sólo se debe a su conciencia a la hora de aplicar la ley, y van desde la oferta prebendal hasta la acción represiva que tiene, en este caso, un doble cauce: uno, procesal, la suspensión del cargo a denuncia formal del fiscal; el otro económico, pues el juez –hombre o mujer-- no goza del salario mientras dure la suspensión, sin poder, además, realizar otros trabajos.
Así se comprende que se haya acentuado la tendencia a la sumisión del Órgano Judicial hacia el Ministerio Público y al Órgano Ejecutivo, sumisión que nunca, al parecer, es suficiente para muchos operadores del Órgano Ejecutivo y el partido de gobierno, que buscan copar todos los espacios de poder para, lamentablemente, no sólo favorecer intereses particulares y sectarios, sino que, además, se muestra una preocupante incapacidad administrativa.
Pero, está claro que sin un aparato judicial relativamente independiente y eficiente la anomia social que afecta al país puede desabordarse generando profundas brechas de confianza y mancomunidad. De ahí que, más allá de intereses sectarios, importa que las autoridades asuman conciencia de que la existencia de un órgano judicial independiente, si bien puede limitar la comisión de arbitrariedades que con pretexto del “cambio” se cometen, ayudaría a la consolidación de un estado de mínima gobernanza. Haciendo una analogía, bien harían en reflexionar en que si hay algo que permitió que el sistema democrático se mantenga en el país, pese a los duros embates que ha recibido, es porque en 1992 el sistema político, en un acto lúcido de sobrevivencia, logró consolidar un órgano electoral conformado por personalidades independientes y de reconocido prestigio académico y moral (lamentablemente, eso también ha sido subvertido en estos seis últimos años).
Además, deberían recordar que una de las ofertas del MAS en la oposición y cuando llegó al poder, fue la transformación del sistema judicial para ponerlo al servicio de la ciudadanía y no de los grupos de poder. Y podrán observar que en la medida en que el Gobierno incumple esta oferta hay un severa interpelación de parte de la gente a ello, como se ha demostrado en la ilegítima elección de autoridades del Órgano Judicial, así puedan tener pírricas victorias especialmente en temas penales y cuando se trata de personas de la oposición.
En ese contexto, lo que han hecho los jueces cautelares al presentar su renuncia debería ser aprovechado para, de una buena vez, dar plena independencia al Órgano Judicial, pues esa actitud demuestra que se está llegando al límite de lo tolerable. Si se mantiene la injerencia, la responsabilidad de lo que suceda a futuro en este campo será exclusiva del Gobierno y el MAS.

jueves, 27 de septiembre de 2012

ahora las ministras acusan de machista al Director de Fides Eduardo Pérez quién replica: El director ejecutivo del Grupo Fides, recordó que la Constitución Política del Estado vigente señala que es el Tribunal Constitucional la única instancia que puede interpretar el texto constitucional y no el Gobierno. “Las ministras están interpretando la Constitución y son ministras del Ejecutivo”,


El director ejecutivo del Grupo Fides, Padre Eduardo Iribarne, en respuesta a la denuncia pública que realizaron la tarde de esta tarde las ministras del Gobierno nacional, recordó que todo lo que se afirmó en torno al interinato de Gabriela Montaño en la Presidencia del Estado se basó estrictamente en lo que señala la Constitución, lo que de ninguna manera puede ser considerado como un acto machista o de otra naturaleza.
Pérez recordó que “en este país leer la constitución no es ni sedicioso ni subversivo ni está violando la ética” y afirmó que no interpretó la Constitución en ningún momento pues como periodista sólo leyó textualmente lo que señala ésta. “El Tribunal Constitucional es quien tiene que interpretar la Constitución”.
En la denuncia pública presentada este martes por las ministras, las autoridades interpretan la Constituciónasegurando que el mandato de la presidenta Montaño es plenamente legítimo y legal:
“La Constitución Política del Estado y el Reglamento de la Cámara de Senadores señalan que en ausencia temporal del Presidente, quien asumirá este cargo será quien ejerza la Vicepresidencia, cargo asumido por la Dra. Montaño en ausencia del Vicepresidente; en consecuencia el ejercicio de la Presidencia del Estado Plurinacional es plenamente constitucional y legal”.
El director ejecutivo del Grupo Fides, recordó que la Constitución Política del Estado vigente señala que es el Tribunal Constitucional la única instancia que puede interpretar el texto constitucional y no el Gobierno. “Las ministras están interpretando la Constitución y son ministras del Ejecutivo”, afirmó.
Sobre la denuncia remitida ante el Tribunal de Ética de la Asociación Nacional de Prensa, el periodista dijo que“está dispuesto a ir donde haga falta” para demostrar que lo único que se hizo fue leer textualmente lo que dice la Constitución y nunca interpretarla.
Lo que dice la Constitución
El Grupo Fides, a través de varios de sus programas y su página web cito de manera textual el artículo de la Constitución que hace referencia a la sucesión presidencial, todas las opiniones vertidas y noticias publicadas al respecto siempre dejaron en claro lo que textualmente señala la Constitución Política del Estado aprobada por voto popular en referéndum en 2009.
Artículo 169 de la Constitución Política del Estado promulgada en febrero de 2009:
I.
En caso de impedimento o ausencia definitiva de la Presidenta o del Presidente del Estado, será reemplazada o reemplazado en el cargo por la Vicepresidenta o el Vicepresidente y, a falta de ésta o éste, por la Presidenta o el Presidente del Senado, y a falta de ésta o éste por la Presidente o el Presidente de la Cámara de Diputados. En este último caso, se convocarán nuevas elecciones en el plazo máximo de noventa días.
II.
En caso de ausencia temporal, asumirá la Presidencia del Estado quien ejerza la Vicepresidencia, por un periodo que no podrá exceder los noventa días.

martes, 25 de septiembre de 2012

como Pilatos "se lava las manos" no fui yo, fue el otro y se pasan la bola del Presi al Vice, del Vice al Ministro de éste al Comandante, de aquel al jefe de la operación total no hay un sólo culpable por la masacre de Chaparina


Este 25 de septiembre se cumplirá un año de la brutal represión policial contra los marchistas indígenas defensores del TIPNIS, sin que los principales responsables hayan sido procesados.
Quien encabezaba el Ministerio de Gobierno, Sacha Llorenti, fue premiado por el régimen con la embajada de Bolivia en la ONU, por lo que actualmente estará haciendo su debut organizando la agenda de Evo Morales en la Asamblea General del organismo.
Como se recordará, la represión en Chaparina incluyó la gasificación de niños, golpes que rompieron brazos y el amordazamiento de mujeres con cinta masking.
Por supuesto, el presidente y sus principales colaboradores se lavaron las manos al mejor estilo Pilatos, cargándole la responsabilidad por el abuso al ex viceministro de gobierno, Marcos Farfán, y al ex subcomandante nacional de policía, general Oscar Muñoz. Es decir, que los fusibles fueron los mandos secundarios encargados de aplicar las órdenes.
Ahora, en medio de un tenso conflicto minero que puede deslizarse hacia la violencia en cualquier momento, tanto Morales como su vice García Linera salen del país, dejando al mando a la presidenta del Senado.
¿Otro ejemplo del método Pilatos?
En la misma línea, recordemos los trágicos acontecimientos de Huanuni en el 2006, cuando alentados por el impulso estatizador del gobierno un sector de mineros fueron al enfrentamiento con los cooperativistas.
En ese entonces, García Linera -quien ejercía el interinato ante otro “viaje estratégicamente oportuno” de Morales- se mofó de las advertencias de los sindicalistas ante de la confrontación, diciendo que “si hay muertos, yo pongo los cajones”.
Resultado: al incurrir el gobierno en omisión de deberes, no se pudo evitar la matanza de más de 20 personas.
Esperemos que ése no sea el caso y que prime el entendimiento entre los sectores enfrentados…
notishots@gmail.com

domingo, 23 de septiembre de 2012

con pluma lúcida Carlos Mesa ofrece una retrospección del problema minero, la situación actual y las bases imprescindible para el reemprendimiento a partir de precios altos.


El laberinto de los conflictos sociales se mezcla en estos días con el destino de la capacidad productiva del país y la ilusión, trabada de modo recurrente, de lograr un avance cualitativo en nuestro circuito económico minero.
El intenso debate histórico que tuvo gran fuerza en la segunda mitad del siglo pasado, inmediatamente después de la nacionalización de las minas, dividió al país entre quienes afirmaban que el único camino real de la liberación económica era la industrialización, y quienes asumieron que por diversas razones el Estado no tenía las condiciones tecnológicas, económicas y de gestión que hicieran posible ese salto. Los Gobiernos de la Revolución no encararon una estrategia industrial en la minería como sí lo hicieron en los hidrocarburos y la agroindustria. La pertinaz demanda de construir una fundición de estaño en el país tuvo que esperar hasta 1966 -en el segundo interinato de Ovando- que contrató las obras de Vinto (inauguradas en 1971 por Torres). Las experiencias ulteriores con ejemplos como La Palca o Karachipampa dejaron al país con un sabor amargo. Grandes inversiones, grandes dudas sobre la transparencia, magros o nulos resultados.
La tentación de los buenos precios internacionales de los minerales o la desazón por los pésimos precios, se convirtieron paradójicamente y por razones opuestas en un freno para encarar una estrategia de búsqueda de valor agregado, y el debate continuó estéril hasta el desmantelamiento de Comibol en virtud del desplome de los precios internacionales, particularmente el estaño en octubre de 1985. 
A partir de ese hecho que se remachó con la dramática Marcha por la Vida, la minería parecía condenada a quedar en el baúl trágico de los recuerdos de nuestra historia. Los “expertos” aseguraron en los años 90 del siglo pasado que Bolivia podía condenarse si apoyaba su esperanza en las materias primas. El “deterioro de los términos de Intercambio” era un axioma acuñado por los ideólogos de la Cepal, que parecía implacable e inamovible.
Pero nada es inamovible y definitivo en la historia humana. Increíblemente los especialistas no contaron con las naciones emergentes, particularmente los hoy llamados BRICS, China, India, Brasil y Sudáfrica en ese orden. Sólo los dos países asiáticos concentran casi el 35 por ciento del total de la población mundial y un buen día, como no podía ser de otra manera, despertaron. La voracidad de la demanda china en especial, revolucionó el planeta y volvió a colocar a las materias primas como grandes estrellas del firmamento económico internacional. Alimentos, hidrocarburos y minerales subieron a los cielos.
En el periodo 2007-2011 los precios de los minerales alcanzaron niveles simplemente siderales. En 2012 comenzaron a bajar, pero nada indica que en el próximo quinquenio esos precios vayan a volver a los niveles anteriores (2003-2004), lo que ha marcado una nueva lógica en el escenario productivo.
Bolivia propuso desde 2006 una recuperación del Estado como empresario, con todo lo que ello implica, pero en el campo de la minería no diseñó estrategia alguna de mediano y largo plazo para aprovechar los ingresos actuales y asegurar un futuro con menos vaivenes vía precios.
Los megaproyectos mineros de esta gestión son El Mutún y Uyuni. En el primer caso, el cacareado contrato con la hindú Jindall fue uno de los mayores fiascos históricos de un emprendimiento de gran magnitud referido a nuestros recursos naturales. Para hacerlo breve, en seis años de tira y afloja entre Gobierno y empresa, no se construyó nada, no se exportó nada y se perdió un tiempo precioso. Lo peor, lo único que escuchamos hoy, después de la ruptura, son acusaciones y contra acusaciones en vez de escuchar propuestas de solución que de darse demorarán mucho tiempo todavía.
En el caso del Litio, recién se trabaja en un proyecto experimental con la cooperación japonesa que busca opciones alternativas a los métodos tradicionales de evaporación, que por razones del clima de Uyuni (con lluvias intensas entre diciembre y marzo) no son equivalentes a las experiencias de explotación de litio en Atacama. El Gobierno ya acepta que los plazos previstos no se podrán cumplir y que los tres pasos hasta llegar a la producción de un carbonato de litio de alta pureza, se lograrán en mucho más tiempo que el previsto.
Nadie discute la necesidad imperiosa del país de desarrollar una base industrial, o cuando menos una palanca de valor agregado a nuestra producción minera, especialmente en dos reservorios de la importancia y volumen del Mutún y Uyuni. No podemos sino respaldar que el Estado sea capaz de llevar adelante estos emprendimientos con éxito.
Pero lo que está claro es que hay factores adversos muy grandes que pueden frustrar las buenas intenciones. El clima de descontrol total en la minería es un factor principal, la inseguridad jurídica es el segundo elemento, la incapacidad de llevar adelante una gestión mínimamente aceptable en la cabeza del sector es el tercer componente, y la pertinacia del Ejecutivo en no generar condiciones razonables de negociación creíble con los eventuales socios del país completa el circuito.
La marca de sangre del pasado es muy fuerte, siglos de exacción sin beneficios importantes, pero también lo es una trayectoria más que debatible del Estado empresario que quienes gobiernan no quieren corregir.
Hemos perdido un tiempo precioso. Es tiempo de rectificar, pero sobre todo es tiempo de aceptar que hay que hacer cambios de fondo en cómo encara el Gobierno boliviano sus proyectos productivos más sensibles.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Los Tiempos nos muestra la calidad de su juicio. ambos informes sobre la coca EEUU y la ONU destacan la reducción de cultivos, aunque no son suficientes, los problemas de fondo continúan y el debate debe ser instalado


Por causalidad ha coincidido la difusión de dos informes sobre el tema de la producción de coca en el país. El primero, el elaborado por la administración estadounidense, en el que se incluye un capítulo sobre Bolivia; el segundo, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodoc, por sus siglas en inglés).
En ambos documentos hay dos constataciones similares: ha habido reducción de cultivos de coca detectados en el país: en un 12 por ciento (de 31.000 ha en 2010, a 27.200 ha en 2011), según Unodoc; en un 13 por ciento (de 34.500 ha a 30.000 en similar período), de acuerdo al informe estadounidense. Asimismo, ambos documentos coinciden en que las tareas de interdicción han mejorado, pero que las nuevas tecnologías permiten producir más cocaína con menos hojas de coca.
La diferencia se concentra en que mientras la Unodoc felicita al Gobierno boliviano por estos logros, sin dejar de advertir que el problema no está, ni de lejos, solucionado, el Gobierno estadounidense, pese a expresar también satisfacción por los logros (“Bolivia ha incrementado sus esfuerzos para combatir la producción y el tráfico de narcóticos ilegales”), éstos aún no serían suficientes, por lo que ha decidido volver a “descertificar” al país, en una aparente simplificación político-ideológica que poco ayuda a enfrentar el problema con seriedad.
La importancia de ambos informes radica en que, por un lado, permiten conocer el estado de situación en el tema coca y tráfico, en nuestro caso, fundamentalmente de cocaína base y clorhidrato. Así, el informe de Unodoc alerta, entre otros tópicos, sobre la presencia de cultivos de coca en varios parques nacionales; que el 91 por ciento de la coca producida en los Yungas de La Paz se comercia en el canal legal, mientras que la proveniente del trópico cochabambino sólo el 9 por ciento se tranza en este espacio; que hay mucha cocaína en tránsito; que el destino de  las drogas ilegales que se producen o pasan por el país es, en un 20 por ciento, Sudamérica; 34 por ciento Europa y 40 por ciento Estados Unidos (lo que permite entender el creciente interés de Brasil por arribar a acuerdos con Bolivia para el control de las fronteras).
Por otro lado, estos informes, que reseñan pequeñas victorias frente al complejo mundo de la droga ilegal, permiten insistir en que es fundamental instalar un debate sensato acerca de cómo éste debe ser enfrentado. Son varias y prestigiosas las voces que claman porque se ponga coto a la lógica represiva y se reflexione sobre nuevas estrategias una vez que, como se está, poco más se podrá avanzar.
De ahí que como es frustrante la rutina estadounidense para encarar este tema, lo es también la reacción gubernamental ante estos informes, porque sigue primando la ideología de la culpa (incluso en el ataque) antes que la realidad y el interés nacional.
Lo que correspondería, rescatando legítimamente los logros obtenidos, sería, antes que distanciarse de Gobiernos y pueblos, utilizando la técnica del judo, aprovechar la fuerza de los contrincantes, para convencer de la necesidad de abrir un nuevo debate sobre el tema a nivel planetario. Lo demás, sólo es retórica.