miércoles, 23 de noviembre de 2011

cocalero gana cinco veces más que un trabajador normal. disparidad en estimar cuántos cocaleros existen en Bolivia

Información proporcionada por el Viceministerio de Coca y Desarrollo Integral da cuenta que en el país el número de cocaleros superaría los 42 mil, de los cuales alrededor de 35 mil pertenecen a los Yungas paceños y unos siete mil al trópico cochabambino; teniendo cada uno de ellos un ingreso trimestral que bordea los 12 mil bolivianos por la venta de un cato de coca, actividad desarrollada cuatro veces al año y que genera una rentabilidad anual de 48 mil bolivianos por cocalero. En contraparte, un ciudadano promedio en el país que percibe el salario mínimo nacional (815 bolivianos) apenas logra generar por año 9.780 bolivianos.

Según la explicación del titular de esa repartición gubernamental, Germán Loza, en Bolivia es importante el número de cultivadores de coca, debido a que esa actividad genera buenos réditos económicos sin que sea necesaria una gran inversión, ni trabajo físico. En algunas poblaciones del país la cosecha de coca se realizaría incluso cada 50 días, lo que significa una ganancia de 12 mil bolivianos cada dos meses.

“De una hectárea se puede llegar a cosechar entre unas 600 a 700 libras de coca, estamos hablando de unos 10 a 12 bultos de coca, ponle a mil, son 12 mil bolivianos. Esto es cada tres mese, cada 90 o 100 días se cosecha; sin embargo, en los sectores amazónicos, como el trópico, son cada 50 o 60 días las cosechas, es más rápido, su volumen de producción es mayor y ganan más”, aseguro Loza.

Comparando el número de cocaleros en el país con la cantidad de productores que optaron por el desarrollo alternativo, se evidencia que más de 10 mil ciudadanos en el Chapare y en los Yungas dejaron de sembrar coca para dedicarse al cultivo de otros productos. En el caso de los Yungas, la mayoría se encontrarían en el municipio de la Asunta.

La cantidad de hectáreas plantadas con coca en Bolivia superan ampliamente el número de sembradíos de productos del desarrollo alternativo. De acuerdo a Loza, sólo existen alrededor de siete mil hectáreas plantadas con café, cítricos y bananos, mientras que en todo el país los plantíos de coca superan los 30 mil.

El informe del Viceministerio también hace énfasis en que hasta la pasada semana la erradicación concertada de coca en zonas no tradicionales de cultivo llegó a superar las 9.600 hectáreas, por lo que se espera que al finalizar la gestión 2011 se superen las 10 mil.

Los datos

El precio promedio de hoja de coca en los mercados autorizados (Sacaba y Villa Fátima) se incrementó entre 2009 y 2010 en un 22 por ciento, mientras que el precio promedio en el trópico de Cochabamba aumentó en un 37 por ciento respecto a la gestión anterior.

Informes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) detallan que los niveles de incautación de hoja de coca disminuyeron en 2010, de 1.575 a 1.015 toneladas métricas. Las incautaciones de clorhidrato de cocaína decrecieron de 4.922 en 2009 a 3.390 toneladas métricas en 2010.

Ese mismo año el valor de la producción de hoja de coca en Bolivia alcanzó aproximadamente los 310 millones de dólares. El valor total de producción de hoja de coca equivale al 1.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

La pasada gestión la suma de la producción potencial de los Yungas de La Paz, provincias del norte de La Paz y del trópico de Cochabamba llegan a 55.500 toneladas métricas, un incremento del 1.5 por ciento comparado con el 2009.

Cada taque (bolsa de 50 libras) actualmente se cotiza, en el mercado legal de ADEPCOCA, entre 1.300 bolivianos para la hoja especial y 820 para la “choqueta”, que comienza a descomponerse, por lo que es más barata y es la más usada para el narcotráfico por estar húmeda.

Una cosecha de coca puede estar lista para ser comercializada en 24 horas. Una vez recolectada, los productores la esparcen sobre una carpa o lona para que se seque. Si hay buen tiempo, con medio día de asoleamiento basta. Por la tarde, se la enfría y luego se la empaqueta para llevarla al centro de acopio.

Cada cato puede producir 2 ó 3 cargas (100 libras) de coca por cosecha. Dependiendo de la calidad de la hoja (verdor, tamaño, grosor), cada carga se cotiza entre 1.500 y 2.200 bolivianos.

Número de cocaleros

El Viceministro de la Coca aseguró que en el Chapare sólo existen 7 mil cocaleros, otros informes indican que el número de personas dedicadas a esta actividad superan los 90 mil, por lo que el cálculo realizado por la autoridad diferiría en 43 mil personas.

En el caso de los Yungas de La Paz, la Asociación de Productores de Coca (ADEPCOCA) reportó que tiene 27 mil productores afiliados, 8 mil menos que los que afirma el viceministro Loza. (Tomado de GAIA Noticias)

martes, 22 de noviembre de 2011

Susana Seleme se refiere a "los palos blancos" que va poniendo Evo ante la opinión pública para ocultar su responsabilidad como verdadero autor de la masacre de los indígenas en Yucumo. Ya todos sabemos que fue Evo y nadie más que Evo el mayor responsable que en vano trata de adjudicar a otros.

José Mirtenbaum (+) amigo querido al que extraño por su sabiduría y complicidad en nuestras reflexiones político-teóricas, me llamó tres horas previas a su muerte, el pasado 19 de septiembre. Fui la última persona a la que habló por teléfono antes de que su corazón se detuviera para siempre.


Sin aspavientos, como era él, me dijo que el gobierno iba a intervenir la marcha de los indígenas del Oriente boliviano, en emergencia contra la carretera que pretendía -y aun pretende- partir en dos el núcleo del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), hábitat de chimanes, yuracaré y mojeños.
“Evo debe estar muy enojado... hace más de un mes su autoridad como máximo caudillo está muy cuestionada” sentenció ‘Josi’ Mirtenbaum. Cinco días más tarde se produjo la represión a quienes marchaban pacíficamente rumbo a la sede de gobierno en defensa de su hábitat y de todas las vidas del reino animal en el TIPNIS.

Ya no está Josi para decirnos cuál fue su fuente, pero hoy sabemos que era fidedigna y que el TIPNIS fue su última preocupación política-antropológica, en su condición de ‘judío-aymara’ –se decía el- nacido en La Paz, afincado en Santa Cruz de la Sierra, partes constitutivas de una Bolivia a la que amaba sin excusas, sobre todo a sus pueblos indígenas del Ande y de los Llanos.

Tenía razón Josi, pues según información del matutino paceño Página Siete -17/XI/11- el plan de operaciones TIPNIS, fue plasmado en un documento el 7 de septiembre -18 días antes de la represión- firmado por la plana mayor de la Policía Nacional. La fuerza policial, señala, actuará ante “denuncia interpuesta en el Ministerio Público” con el argumento de que la marcha “indígena originaria atenta contra la vida y la salud de mujeres, niños y ancianos”. Los únicos en atentar contra su vida y su salud fueron los uniformados y afines al MAS que les bloquearon el acceso a comida, agua y medicinas en varios tramos de la marcha de 66 días.

La intervención se realizó sin orden fiscal y poco importa, pues fue una decisión política del más alto nivel, aunque todas las autoridades, empezando por Evo Morales, digan “yo no di la orden”. El objetivo político era impedir que los marchistas llegasen a La Paz, pero llegaron y fueron recibidos como héroes. Josi hubiera dicho “Evo no los perdonará”, conociéndolo como lo conocía y tampoco se hubiera equivocado. Un Morales vengativo contra los indígenas del Oriente manipula los alcances del término intangible e insiste en que la carretera se construya a pesar de haber firmado la ley que la deja sin efecto, para satisfacer a sus bases cocaleras que buscan la expansión de la frontera agrícola de la coca -materia prima de la cocaína- en el TIPNIS.

Entre tanto, hace casi dos meses la Fiscalía investiga para establecer responsabilidades por aquella intervención: 500 policías abalanzados contra los marchistas en Yucumo -Beni- con gases, golpes, bocas selladas con cinta adhesiva, manos y pies atados, y quienes resistían la ‘intervención’ eran arrastrados como animales por el improvisado campamento de descanso, mientras los niños huían a esconderse en el monte.

La pregunta obvia es, si como Diógenes, la Fiscalía seguirá buscando en el Estado Pluribochorno un hombre honesto que acepte su responsabilidad. ¿Existirá alguno? Los chivos expiatorios no satisfacen la sed de justicia que reclaman las víctimas y la sociedad.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

el careo que Bajo el Penoco quisiera complementar con la "reconstrucción de los hechos" puede ser acción distractiva para "ganar tiempo"

El exministro del Twitter podría estar a punto de dar la cara, si es que prospera la idea del titular de la cartera de Gobierno, Wilfredo Chávez, quien ha propuesto que Sacha Llorentty y el ex viceministro Marcos Farfán se enfrenten en un careo para determinar quién fue el que dio la orden de apalear a los indígenas el 25 de septiembre en la localidad de Yucumo. Pese a que fue retirado de su cargo a raíz del “operativo pateadura”, Farfán siempre ha negado la autoría de la orden de reprimir y recientemente acusó a su exjefe, muy proclive a responder a través de las redes sociales y a quien se lo vio el fin de semana saliendo del Palacio de Gobierno en compañía del vicepresidente Álvaro García Linera. De acuerdo a las últimas declaraciones de Farfán realizadas ante la Fiscalía, Llorentty habría tomado la decisión de intervenir la marcha, pese a la resistencia de los mandos policiales.

Y tanta insistencia del “Yo no fui” es que Chávez ha dicho que todo se resuelva mediante un careo. No estaría demás una reconstrucción de los hechos, aunque esta vez, los exfuncionarios podrían tomar el papel de los indígenas.

martes, 15 de noviembre de 2011

otra mentirosa. Copa dice que no pidió intervención policial a la marcha. sí que pidió. la carta que firma con Nelson Cox su hombre de confianza fue publicada y a todos nos consta que así fue. ahora quiere lavarse las manos, miente y desinforma. o sea otra mentirosa ante los medios. todo sobre el TIPNIS.

La ministra de Justicia, Nilda Copa, sostuvo hoy que no firmó algún pedido para que el Ministerio Público y la Policía Boliviana intervengan la marcha en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), que se concretó el pasado 25 de septiembre en Yaparina, Beni, donde decenas de personas resultaron heridas.

En un contacto con los medios de comunicación en La Paz, Copa afirmó que en su condición de indígena no podría haber solicitado la intervención de la movilización de los originarios.
“Yo quisiera señalar dos cosas, la denuncia (que se presentó a la Fiscalía) es relacionado al día 24 de septiembre (cuando se registró el supuesto secuestro del Canciller Choquehuanca), pero del 25 de septiembre (día de la intervención policial a indígenas) no tengo ninguna información, lo cual hemos señalado a través de todas las instancias”, afirmó.

Por otra parte, la autoridad aseguró que el tema tampoco fue tratado en ningún momento en alguna de las reuniones de gabinete ministerial del gobierno de Evo Morales.

Sin embargo, el pasado 1 de octubre se conoció que Copa y el exministro de Gobierno, Sacha Llorenti, además del viceministro de Justicia, Nelson Cox, y dos funcionarios del Ministerio de Gobierno pidieron a la Fiscalía emitir un requerimiento para intervenir la marcha indígena, según un memorial firmado por las autoridades mencionadas.

El documento, difundido por el programa televisivo “A todo pulmón”, fue recepcionado el 24 de septiembre a las 20.35 por el fiscal asistente adscrito a despacho, Facundo Coronel, mismo que justifica la medida bajo el argumento de que un grupo de mujeres y algunos varones tomaron como “rehenes” al canciller David Choquehuana, al viceministro de Coordinación con los Movimiento Sociales, César Navarro, y al general de la Policía Edwin Foronda.

“En el momento en que los miembros de la comisión (gubernamental) estaban por abordar un vehículo, el canciller Choquehuanca fue rodeado e interceptado abruptamente por un grupo conformado en su mayoría por mujeres y algunos varones, quienes tomándolo por los brazos y la espalda le obligaron por la fuerza a participar de la marcha mediante empujones y forcejeos para romper el cerco de seguridad de la policía”, se lee en el documento en que se pide investigar el hecho.

viernes, 11 de noviembre de 2011

sin comentario la afirmación de Chávez de haber avistado un submarino nuclear en aguas venezolanas. impresiona su rostro con signos de cáncer



Venezuela detectó en sus aguas un submarino de propulsión nuclear que logró escapar sin que hasta el momento se conozca su procedencia, dijo el miércoles el presidente de este país, Hugo Chávez.
 "Nuestra flota submarina, gracias a la marina de guerra (...) detectó un submarino en aguas venezolanas (...) Se dio a la fuga, fue perseguido, se escapó porque es mucho más rápido que los nuestros", dijo el mandatario en un contacto telefónico con el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
 Chávez acusa con frecuencia a gobiernos como el de Estados Unidos de realizar maniobras en su contra e intentar violar la soberanía del país miembro de la OPEP.
 El mandatario socialista, a quien se le detectó un cáncer a mediados de año y hace poco culminó tratamiento, no ofreció detalles sobre la presencia de la embarcación, pero dijo que había sido detectado la víspera y que está en proceso una maniobra militar para investigar el incidente.
 "Evidentemente por la velocidad que adquirió el aparato y el tamaño, es un submarino de propulsión nuclear. De todos modos estamos investigando", aseguró.
 Submarinos son usados con frecuencia para realizar actividades de narcotráfico en el Caribe.
 Venezuela ha sido acusada por Estados Unidos de servir de puente para labores de narcotráfico, lo cual es rechazado contundentemente por el Gobierno, cuyas relaciones con el país del norte suelen estar cargadas de tensión.
 "Los imperios se acostumbraron a andar por el Mar Caribe y meterse por todos lados (...) Es espionaje", dijo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

el jesuíta José Gramunt de hablar pausado y sonoro, nos lleva sin equívoco a calificar la relación Bolivia Brasil de poco transparentes a la luz de los sucesos del TIPNIS y de una carretera cuestionada a todas luces

Tengo la idea formada de que los brasileños, en general, gozan de un carácter afable, comunicativo, alegre y amistoso. Y éste es el concepto que se tiene en Bolivia sobre nuestros vecinos.

Sin embargo, a raíz de los escandaletes que van saliendo a flote alrededor del proyecto de carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, uno cae en la cuenta de que en todas partes hay gente, por lo menos sospechosa, lo que le lleva a confirmar que “en todas partes cuecen habas” como dice el refrán. Y desde que se ha hecho más visible la política expansionista que dirige la experimentada Cancillería brasileña, más conocida como Itamaraty, la política del país vecino, ha crecido también un sentimiento de suspicacia a la operación antiecológica que, a regañadientes Don Evo se vio forzado a revocar, bajo la presión de los indígenas orientales.

A modo de curiosidad, un artículo publicado por el New York Times, bajo la firma de Sara Shahiari, ha mundializado la palabra aymara, “llunku” para referirse a la obsecuencia de Evo Morales a la política expansiva brasileña. En efecto, Brasil impulsa proyectos de virtual penetración, en Argentina, Bolivia, Colombia, Guayana y Perú.

Tampoco debe haberle resultado muy grato al Sr. Presidente, que a dicho proyecto se le haya apodado -antes de acabar su construcción-, con el nombre de “transcocaleira”. Huelgan mayores explicaciones. La autora del artículo mencionado recoge la opinión de algunos políticos bolivianos, exseguidores del MAS quienes están convencidos de que, “justo cuando China está consolidando su hegemonía en Asia, Brasil quiere hacer lo mismo en América Latina”. Lo cual no nos sorprende supuesto que nuestro vecino cuenta con 200 millones de habitantes y lleva varias décadas un ritmo de desarrollo impresionante.

Las cosas tienen más gravedad que la cuestión de unos apodos, muy atinados por cierto, a medida en que se hacen más conocidas las irregularidades del contrato suscrito con la firma brasileña OAS. Entre los perfiles de esta empresa se le achaca el haber financiado la campaña electoral de Evo Morales. También se la acusa de haber incumplido otros dos proyectos camineros: Potosí-Uyuni y Potosí-Tarija. Sin hablar de la falta de un diseño, de los estudios de pre y factibilidad, así como del incumplimiento de la licitación que manda la ley en la obra pública, en el caso de la carretera del TIPNIS. Este comportamiento le ha merecido a la citada empresa brasileña, el título de “bandeirante” o invasora. Cuando Kissinguer vino al Brasil, hace tres décadas -cuenta la articulista mencionada más arriba- advirtió a sus anfitriones que podrían acabar más temidos que amados por sus vecinos. Ahora Brasil se ha comprometido en una política que no le ganará muchos amigos. Sobre todo si se vale de empresas como la OAS para su política expansiva. Preferiríamos que las relaciones con Brasil fueran más transparentes.

martes, 8 de noviembre de 2011

no será tan fácil el intercambio de embajadores. en tácita retirada de sus paradas de gallo Evo deberá aceptar el retorno de la DEA si quiere mercado para productos bolivianos. excanciller Loayza bien informado. LTD

El diplomático considera que el gobierno del presidente Evo Morales deberá dejar de lado a partir de adelante sus posiciones ideológicas contra estados Unidos para mantener la renovada relación bilateral. Sugiere suprimir las "falsas acusaciones de conspiración" para que Bolivia vuelva a recuperar la cooperación económica de los Estados Unidos.

"Es un punto muy duro, es muy difícil que Estados Unidos vuelva a trabajar intensivamente en la lucha antinarcóticos dejando de lado a su agencia principalísima para ese tema que es la DEA, lo veo muy difícil dejar de lado ese mecanismo, a mí me ha dicho un embajador, no voy a decir de qué país muy importante de Europa Oriental, que no hay en el mundo una agencia más poderosa, eficaz y contundente en la lucha contra las drogas que la DEA", dijo Loaiza a la Red Uno.

La Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de la Droga (Atpdea) fue suspendida para Bolivia el año 2008, luego de que el país dijera que existe poca cooperación de EEUU para la lucha antidroga, ahora para que este acuerdo comercial retorne a Bolivia deberá ser aprobado por el Congreso norteamericano con la venia de la Casa Blanca. El gobierno de Evo Morales y la Washington rompieron relaciones en septiembre de ese año tras la expulsión del embajador Philip Goldberg.
Bolivia y Estados Unidos firmaron este lunes el "Convenio Marco de Relaciones Bilaterales de Mutuo Respeto" que posibilita a ambos Estados retomar las relaciones que se vieron quebrantadas desde septiembre de 2008, el convenio también podría establecer el retorno de los embajadores que fueron retirados.

"Yo creo que en este nuevo acuerdo debe hacerse un esfuerzo de ambas partes, el boliviano en particular, para dejar de lado esa adjetivación, esa visión pre moderna de la post guerra mundial: El imperio impotente. Hay que hacer de tripas corazón, la política internacional implica realismo pragmatismo nadie debe abandonar sus posiciones y sus posturas", sostuvo el excanciller.

REPOSICIÓN DE EMBAJADORES: Por su parte, el vicecanciller Juan Carlos Alurralde informó desde Washington EEUU que la reposición de embajadores en Bolivia y Estados Unidos aún no está definido, situación que explicará al igual que el acuerdo marco suscrito con EEUU a la Asamblea Legislativa para la ratificación de este convenio.

El convenio marco establece entre sus partes fortalecer y profundizar las relaciones bilaterales, con respeto por los Estados soberanos y su integridad territorial, además de promover el desarrollo humano, económico, social y cultural de una manera ambientalmente sostenible.

Con relación a la lucha contra el narcotráfico, el convenio fija "apoyar acciones eficaces de cooperación contra la producción y el tráfico ilícito de estupefacientes, basadas en la responsabilidad compartida". Asimismo establece el mejoramiento en la cooperación judicial. Se habla también de mejorar las relaciones comerciales entre ambos países, a través del Consejo de Comercio e Inversiones.